Por: Eduardo Méndez, Director www.costaricamayor.com
Envejecer no depende únicamente de los años que marca el calendario. También está influido por la forma en que cada persona entiende esta etapa de la vida. Diversas investigaciones han encontrado que quienes mantienen una visión más positiva sobre la vejez suelen presentar mejores indicadores de salud, mayor independencia y una mejor capacidad para enfrentar los desafíos propios del paso del tiempo.
Durante décadas se ha asociado la vejez con enfermedad, dependencia o pérdida. Sin embargo, esa imagen está cambiando. Hoy sabemos que muchas personas mayores continúan trabajando, aprendiendo, emprendiendo, haciendo ejercicio, viajando y aportando activamente a sus familias y comunidades.
En Costa Rica este mensaje cobra cada vez más importancia. El país envejece rápidamente y, según las proyecciones demográficas, en las próximas décadas habrá un crecimiento sostenido de la población adulta mayor. Esto significa que debemos prepararnos no solo con mejores servicios de salud y cuidados, sino también transformando la manera en que hablamos sobre la vejez.
Las palabras importan. Expresiones como «ya está muy viejo para eso» o «déjelo, él ya no puede» pueden parecer inofensivas, pero refuerzan estereotipos que limitan la participación y la autoestima de las personas mayores. Este fenómeno, conocido como edadismo, puede influir incluso en la forma en que una persona percibe sus propias capacidades.
Por el contrario, promover una imagen realista y positiva del envejecimiento favorece la confianza, la participación social y el deseo de mantenerse activo. No se trata de negar que existan enfermedades o limitaciones, sino de reconocer que cada persona envejece de manera distinta y que la edad, por sí sola, no define el potencial de nadie.
La actitud también se construye con hábitos cotidianos. Mantener vínculos sociales, realizar actividad física, aprender nuevas habilidades, participar en actividades culturales, cuidar la alimentación y tener proyectos personales son acciones que fortalecen tanto el bienestar emocional como la salud física.
Las familias también desempeñan un papel fundamental. Escuchar a las personas mayores, respetar sus decisiones, reconocer su experiencia y promover su autonomía son formas concretas de construir una sociedad más inclusiva y respetuosa.
En Costa Rica Mayor creemos que cambiar la conversación sobre la vejez es una tarea de todos. Envejecer no significa dejar de crecer, sino abrir una nueva etapa llena de oportunidades para seguir aprendiendo, contribuyendo y disfrutando de la vida con dignidad.
¿Y usted, cómo habla sobre la vejez? Tal vez la forma en que respondamos esa pregunta influya más en nuestro futuro de lo que imaginamos.




