COSTA RICA MAYOR. Salud. Por: Redacción www.costaricamayor.com
Tres de cada diez personas adultas mayores sufren al menos una caída al año y cerca del 60% de esas caídas ocurren dentro del hogar. La buena noticia, según la CCSS, es que la mayoría se pueden prevenir con medidas sencillas.
Solemos pensar que el hogar es el espacio más seguro para una persona mayor. Sin embargo, los datos cuentan otra historia: es justamente dentro de casa donde ocurre la mayoría de las caídas. Y prevenirlas está, en buena parte, en nuestras manos.
La Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) ha hecho un llamado nacional a la prevención. Tres de cada diez personas adultas mayores sufren al menos una caída al año, proporción que se eleva al 50% en quienes superan los 80 años. Además, alrededor del 60% de estas caídas ocurren dentro del propio hogar, en espacios cotidianos como dormitorios, baños, pasillos y escaleras.
El mensaje central de la institución es esperanzador: la mayoría de las caídas se pueden evitar.
Por qué importa prevenir
Una caída rara vez es “solo un susto”. Puede provocar fracturas, traumatismos y pérdida de movilidad, con consecuencias que van más allá de lo físico: afectan la autonomía, la independencia y la calidad de vida. El miedo a volver a caer puede llevar a una persona a moverse menos, perder fuerza y depender cada vez más de otros.
Por eso, prevenir caídas no es solo una recomendación médica. Es una forma concreta de proteger el derecho a envejecer con dignidad: a moverse con seguridad, mantenerse activo y conservar el control sobre la propia vida.
Cómo prevenir las caídas en casa
Dado que la mayoría ocurren en el hogar, ahí es donde más podemos actuar. La CCSS recomienda:
- Hacer del entorno un espacio seguro. Mantener pasillos y escaleras bien iluminados y despejados de objetos como libros, zapatos o adornos. Fijar o pegar los cables a la pared para no tropezar. Evitar las alfombras sueltas o usar cintas antideslizantes. Secar de inmediato cualquier líquido derramado. Poner especial atención en dormitorios y baños.
- Instalar apoyos. Colocar barras de apoyo en el baño y junto al inodoro, y pasamanos en las escaleras. Usar superficies antideslizantes en zonas húmedas.
- Mantenerse activo. El ejercicio que fortalece los músculos y mejora el equilibrio reduce de forma significativa el riesgo de caer. El tai chi, la natación o el baile son opciones seguras y efectivas, que además aportan al bienestar emocional y social.
- Controles médicos periódicos. Permiten detectar a tiempo problemas de visión o equilibrio, y revisar la medicación. El uso de varios medicamentos puede causar mareos o somnolencia, por lo que conviene revisarlos con el personal de salud.
- Cuidar la alimentación y la salud ósea. Una buena hidratación y una dieta equilibrada, rica en calcio, previenen la debilidad y fortalecen los huesos.
Una tarea de todas las personas
La CCSS subraya que prevenir caídas es un esfuerzo compartido entre las familias, las comunidades y las instituciones de salud. Adaptar el hogar, acompañar y mantener activa a la persona mayor son gestos que protegen mucho más que su integridad física: sostienen su autonomía y su libertad.
Envejecer con seguridad y con la posibilidad de moverse libremente es parte del derecho a envejecer con dignidad. Y la prevención, sobre todo dentro del hogar, es el primer paso para garantizarlo.








