Nicoya, envejecer en positivo

Jun 8, 2026 | Frecuencia de vida, slider frecuencia de vida | 0 Comentarios

Autor: Costa Rica Mayor

Por:  Redacción www.costaricamayor.com

En la Zona Azul guanacasteca se vive más que en casi cualquier lugar del mundo. Pero vivir más solo es una buena noticia si esos años se viven con salud, propósito y compañía. Esa es la preocupación que mueve a FUNEBISAM: que envejecer en Nicoya sea, ante todo, envejecer activamente.

La pregunta de fondo no es cuántos años se viven, sino cómo se viven.

Nicoya es reconocida en el planeta entero como una de las cinco Zonas Azules del mundo, esos territorios donde la longevidad es extraordinaria. Sin embargo, detrás de esa cifra admirable hay una inquietud legítima que comparten muchas familias: vivir muchos años no garantiza, por sí solo, vivir bien. Ese es justamente el desafío que asumió la Fundación Guanacasteca para el Envejecimiento Activo, Bienestar Integral y Salud Mental del Adulto Mayor, FUNEBISAM.

El reto: que los años sumen vida, no solo tiempo

El envejecimiento activo no es un lujo ni una moda. Es la mejor respuesta frente al riesgo del aislamiento, la inactividad y el deterioro evitable. Cuando una persona mayor permanece conectada con su comunidad, participa en grupos, conversa y se mantiene en movimiento, protege su salud física y mental de una manera que ningún medicamento puede reemplazar. Esa convicción es la que llevó a la Fundación a salir a las comunidades, en lugar de esperar a que las personas mayores quedaran solas en sus casas.

Todo nació de un encuentro intergeneracional en junio de 2025, en el marco del Día Mundial de Toma de Conciencia sobre el Abuso y Maltrato en la Vejez. De ahí surgió un proceso que pronto se extendió a las comunidades de Florida, Moracia y Pueblo Viejo, donde grupos como «Corazones de Esperanza», «Renacer», «Columnas de Oro» o «Jóvenes de Corazón» empezaron a demostrar, con su sola existencia, que la vejez puede ser una etapa de plena participación.

Doce comunidades cuidando su bienestar

Durante 2026 la Fundación amplió su alcance a doce comunidades, sumando incluso a la zona costera con pueblos como Caimital y Sámara. En cada una se promueve lo mismo: que las personas mayores se reúnan, se organicen y se mantengan activas. Porque la soledad y la pasividad son enemigas silenciosas de la vejez, y la mejor forma de enfrentarlas es el encuentro.

Alianzas para envejecer mejor

Para que el envejecimiento activo sea real y seguro, la Fundación ha tejido alianzas con quienes saben de salud, buscando que cada persona mayor pueda envejecer mejor. Ese acompañamiento no busca sustituir la autonomía de las personas mayores, sino fortalecerla: orientar, prevenir y educar para que cada quien pueda cuidar su propio bienestar el mayor tiempo posible.

Un derecho, no un favor

Envejecer activamente es también una cuestión de derechos. La Ley 7935, Integral para la Persona Adulta Mayor, y la Ley 9394, que incorpora la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores, reconocen a esta población como titular plena de derechos, incluido el de participar en la vida de su comunidad. Por eso la Fundación ha propuesto al Concejo Municipal de Nicoya que la conmemoración del 15 de junio se viva durante toda una semana, o un mes, llevando a escuelas e instituciones el mensaje del respeto y del buen trato.

Cambiar el paradigma de la vejez

«La fundación hace un llamado a Guanacaste a incentivar grupos de envejecimiento activo, para que se cambie el paradigma de que la vejez es sinónimo de fragilidad o enfermedad», invita María Rocío Arias Arrieta, trabajadora social y psicopedagoga, una de las impulsoras de la iniciativa. Su mensaje resume la preocupación que da sentido a todo el proyecto: el verdadero riesgo no es cumplir años, sino vivirlos en soledad y sin propósito.

Nicoya nos recuerda que la longevidad es un tesoro solo cuando viene acompañada de vida. Cada grupo comunal, cada encuentro y cada visita de salud es un paso hacia el país que estamos construyendo, uno donde envejecer en positivo deje de ser la excepción y se vuelva la regla. ¿Estamos preparando, hoy, la vejez activa que querremos vivir mañana?

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