Personas mayores de 65 años siguen trabajando: una realidad para miles de ticos… y una oportunidad para el país

Jul 30, 2025 | Noticias, slider noticias | 0 Comentarios

Autor: Costa Rica Mayor

Por: Redacción Costa Rica Mayor. San José, 28 de julio de 2025 – En Costa Rica, más de 113 000 personas mayores de 65 años siguen activas en el mundo laboral. Para muchas, es una decisión libre; para otras, una necesidad inevitable ante la falta de cotizaciones suficientes, deudas o pensiones alimentarias que dificultan su jubilación. Así lo documentó recientemente un reportaje de Teletica, que abordó este fenómeno creciente en el país.

Costa Rica Mayor conversó con dos personas adultas mayores que ilustran esta realidad. Doña Teresa Vargas, de 68 años y vecina de San Isidro de Heredia, asegura que continuar trabajando como modista no solo le da ingresos, sino también propósito. “Yo me levanto con ilusión de hacer vestidos, de conversar con las clientas, de seguir aportando. No es por necesidad solamente, es porque aún tengo mucho que ofrecer”, nos comentó. Por su parte, don Guillermo Céspedes, de 70 años, ofrece clases particulares de computación en su comunidad en Desamparados. “A mí nadie me da nada regalado. Enseñar me llena, y aunque a veces la gente piensa que uno lo hace por gusto, también es un trabajo digno y útil”, expresó.

Según los datos del reportaje, apenas un 15 % de los adultos mayores que trabajan tienen estudios superiores, y la mayoría —un 59 %— lo hace de forma independiente. Muchos emprendimientos se sostienen en ferias del agricultor, en venta de repostería casera o en servicios personalizados como clases, costura o jardinería. Esta diversidad evidencia no solo un problema de cobertura del sistema de pensiones, sino también una valiosa fuente de talento, experiencia y productividad.

Trabajar en la vejez no debe entenderse como un castigo o un fracaso del sistema. Si bien es cierto que existen vacíos en protección social, también es cierto que muchas personas mayores desean seguir activas, sentirse útiles y mantenerse vinculadas con sus comunidades. En este contexto, la economía plateada —que reconoce el valor económico y social de la población mayor— representa una enorme oportunidad para generar empleo, innovación y servicios adaptados.

Costa Rica tiene la posibilidad de transformar esta realidad en una política pública estratégica: apoyar el emprendimiento mayor, facilitar el acceso a créditos inclusivos, capacitar en herramientas digitales y promover espacios seguros para el trabajo digno después de los 65 años. Ya existen experiencias locales que lo demuestran, como las ferias intergeneracionales de Upala o las redes de cuidadores autogestionados en Cartago.

En conclusión, trabajar en la vejez no debe ser visto únicamente como una carencia, sino como una expresión de autonomía, de continuidad vital y de aporte social. El desafío está en que esas decisiones no provengan del abandono, sino del reconocimiento del derecho a seguir construyendo país, con dignidad y oportunidades.

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