¿Por qué las empresas deberían aprovechar el talento senior?

Jul 29, 2026 | Economía plateada, Recientes, slider economia plateada | 0 Comentarios

Autor: Costa Rica Mayor
La experiencia no caduca. En un país que envejece, descartar a las personas trabajadoras mayores no es prudencia empresarial: es un error de cálculo.

Por: Eduardo Mèndez, Director de www.costaricamayor.com

Costa Rica pierde productividad, conocimiento y estabilidad cada vez que una organización aparta a alguien por tener más de cierta edad. El programa Sigo Vigente +45 de AGECO demuestra que existe otro camino, y que ya hay empresas recorriéndolo con resultados medibles.

El edadismo laboral rara vez queda por escrito. Opera en el filtro silencioso de un proceso de selección, en la entrevista que concluye con la mención de un «perfil más joven», en el currículum que nunca recibe respuesta. Sin embargo, cada una de esas decisiones tiene un costo cuantificable. Lo tiene para la persona, que ve cerrarse oportunidades justo cuando más necesita sostener su cotización de cara a la pensión. Y lo tiene, sobre todo, para la organización, que renuncia a un activo cuyo valor pocas veces sabe medir.

Conviene plantearlo en los términos que interesan a cualquier junta directiva. Aprovechar el talento senior no es un gesto de responsabilidad social ni un favor hacia la población adulta mayor. Es una decisión de negocio, y una de las más rentables que una empresa puede adoptar en un país que envejece a gran velocidad. Estas son las razones que lo sustentan.

La primera es la experiencia acumulada. Una persona con décadas de trayectoria ha resuelto problemas que quien recién ingresa al mercado laboral apenas está aprendiendo a identificar. Sabe negociar con un cliente complejo, anticipar un error antes de que escale y sostener el criterio cuando las condiciones se complican. Ese conocimiento no se adquiere en un curso acelerado; se construye a lo largo de los años. Las organizaciones que lo descartan renuncian a una inversión que ya fue pagada por otros.

La segunda razón es la estabilidad, y con ella, la contención de costos. La rotación de personal es uno de los gastos ocultos más altos para cualquier empresa. Cada salida obliga a reclutar, contratar y capacitar de nuevo, un ciclo que consume tiempo, recursos y curva de aprendizaje. Las personas trabajadoras mayores tienden a permanecer más en sus puestos y a comprometerse con mayor firmeza con la organización que confía en ellas. Donde algunos ven un riesgo asociado a la edad, hay en realidad un factor de permanencia que reduce el costo de reposición del talento.

La tercera razón es la transferencia de conocimiento. Los equipos intergeneracionales rinden mejor cuando la experiencia de unos se combina con la agilidad y las herramientas de otros. La persona mayor aporta criterio y memoria institucional; la más joven, dinamismo y familiaridad tecnológica. En conjunto, producen resultados que ninguna generación alcanza por separado. Una empresa que integra distintas edades no diluye su capital humano: lo potencia.

La cuarta razón es demográfica, y es la más difícil de ignorar en una planificación a mediano plazo. Costa Rica envejece. La proporción de personas mayores dentro de la población económicamente activa crecerá de manera sostenida en las próximas décadas. Las organizaciones que hoy desarrollan la capacidad de integrar talento senior no solo actúan con corrección: se anticipan al mercado laboral que viene, uno en el que prescindir de las personas mayores dejará de ser una alternativa sostenible.

Existe, además, una quinta razón que no es económica sino jurídica, y que ninguna empresa debería subestimar. El derecho al trabajo no tiene fecha de vencimiento. La Ley 7935, Ley Integral para la Persona Adulta Mayor, reconoce el derecho de estas personas a un empleo remunerado, a la capacitación y a no ser discriminadas por su edad. La Ley 9394, que aprueba la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores, refuerza esa garantía en el plano internacional. Y la Ley 9379, Ley para la Promoción de la Autonomía Personal de las Personas con Discapacidad, subraya que la independencia económica es parte esencial de una vida digna. Descartar a alguien por su edad no es únicamente un mal negocio: puede constituir una discriminación que el ordenamiento costarricense prohíbe, con las consecuencias reputacionales y legales que ello implica.

Sigo Vigente +45: un modelo que ya está operando

Las razones anteriores dejarían de ser un argumento teórico el día en que una organización las incorporara a su práctica. En Costa Rica ese día ya llegó, y tiene nombre. El programa Sigo Vigente +45, de la Asociación Gerontológica Costarricense (AGECO), es una iniciativa gratuita que conecta a personas mayores de 45 años que buscan empleo formal con empresas dispuestas a valorar su experiencia.

El programa parte de una premisa clara: el derecho a un empleo con sentido no tiene límite de edad. En alianza con la plataforma de reclutamiento Talento Senior +45, Sigo Vigente +45 publica vacantes de empresas inclusivas y permite que las personas candidatas concursen en igualdad de condiciones, sin que la edad opere como un filtro silencioso de descarte.

Su acierto reside en no limitarse a poner en contacto a candidatos y empleadores. AGECO capacita a las personas trabajadoras en habilidades técnicas, como el manejo de herramientas ofimáticas y de análisis de datos, y en habilidades blandas que fortalecen su desempeño en los procesos de selección. De forma simultánea, forma a las empresas en temas de vejez y envejecimiento, para que sus prácticas de contratación superen los prejuicios y se vuelvan verdaderamente equitativas. La organización agrupa ese esfuerzo en lo que denomina la Red de Gestión de la Edad, integrada por empresas que han recibido dicha formación.

El respaldo empresarial es real y verificable. En noviembre de 2025, Sigo Vigente +45 reconoció públicamente a treinta organizaciones por adoptar perfiles de contratación laboral inclusivos. No se trataba de declaraciones de intención, sino de esfuerzos concretos de sensibilización, capacitación, ferias de empleo y generación de puestos para personas mayores de 45 años. Fabián Trejos Cascante, gerente general de AGECO, ha señalado que el programa promueve el valor del talento senior a lo largo de todo el ciclo de vida, desde la prevención del desempleo hasta la transición hacia una jubilación digna.

Para las personas que optan por emprender en lugar de emplearse, el programa ofrece acompañamiento a través de su centro de apoyo al emprendimiento para mayores de 45 años, con capacitación y asesoría orientadas a formalizar negocios y mejorar ingresos. Entendida de este modo, la empleabilidad deja de ser una puerta única y se convierte en un conjunto de trayectorias posibles.

Lo que Sigo Vigente +45 demuestra es que la inclusión laboral de las personas mayores no es una aspiración abstracta ni una carga. Es una práctica posible, medible y replicable, que ya cuenta con empresas dispuestas a implementarla. Si treinta organizaciones costarricenses encontraron la manera de hacerlo, la pregunta deja de ser si conviene aprovechar el talento senior. La pregunta es por qué tantas otras siguen sin hacerlo.

Termino aquí.

En algún organigrama de este país hay una posición que una persona con experiencia podría ocupar mejor que nadie, y una empresa que todavía no lo ha advertido. ¿Cuánto talento están dispuestas las organizaciones a seguir desaprovechando antes de reconocer que la experiencia también es una ventaja competitiva?


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Cuéntenos. ¿Ha implementado su empresa políticas de contratación inclusivas por edad, o ha observado el edadismo laboral de cerca? Escríbanos a hola@costaricamayor.com. Sus experiencias orientan nuestro trabajo.

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