El Expediente 23.719, aprobado en primer debate, crea las condiciones para que los servicios de cuidado a personas adultas mayores dejen de operar en la informalidad y se conviertan en fuente de empleo digno y desarrollo económico
Por: Redacción www.costaricamayor.com Colabora: Eduardo Méndez, Director Costa Rica Mayor
San José, 15 de Abril de 2026. Hay un sector económico que en Costa Rica opera a medias en la sombra. Genera trabajo todos los días, moviliza recursos privados y públicos, atiende a decenas de miles de personas y se expandirá de manera inevitable durante las próximas décadas. Ese sector son los cuidados. Y hasta ahora, el país no lo ha tratado como lo que es: una industria de servicios que necesita reglas, inversión y reconocimiento.
La Asamblea Legislativa acaba de aprobar en primer debate el Expediente N.° 23.719, Ley para la Promoción de la Economía de los Cuidados y el Fortalecimiento de los Servicios de Cuidado, Atención a la Dependencia y Apoyos para la Autonomía Personal. El dictamen fue unánime en la Comisión Permanente Especial de Derechos Humanos. Es la reforma más amplia al sistema de cuidados del país en años recientes, y su apuesta central es clara: transformar el cuidado de personas adultas mayores en un sector económico formal, con empleo regulado, financiamiento estable e incentivos para crecer.
La demografía ya tomó la decisión por nosotros
Costa Rica tiene hoy 5.164.860 habitantes y su pirámide poblacional está en transición acelerada hacia una estructura cada vez más envejecida. Los hombres tendrán una esperanza de vida de 78 años en 2025 y las mujeres de 83; para 2050, esas cifras subirán a 81 y 87 años respectivamente. Ageco Se estima que para el año 2050, de cada 100 personas, 21 serán mayores. Gerontologia
Más personas mayores, más años de vida, más demanda de cuidados. Esa demanda ya existe hoy y crece cada año. La pregunta no es si habrá un mercado de cuidados en Costa Rica. La pregunta es si ese mercado va a crecer de manera informal, precaria y desregulada, o si el país va a organizarlo como un sector productivo que genere empleo digno, proteja a quienes recibe servicios y atraiga inversión con reglas claras.
El Expediente 23.719 elige la segunda opción.
De la informalidad al sector formal: lo que cambia
El proyecto construye las condiciones estructurales para que los cuidados operen como sector económico reconocido. Tres cambios son centrales:
Una arquitectura institucional que da certeza al mercado. La Secretaría Técnica del SINCA se instala formalmente dentro del IMAS como unidad especializada. Se crea un Consejo Rector con poder real —integrado por IMAS, Hacienda, CCSS, CONAPDIS, CONAPAM y gobiernos locales— que aprobará estándares de calidad, distribuirá recursos y fijará las reglas del juego para proveedores públicos y privados. Ningún sector económico puede desarrollarse sin un ente rector que defina esas reglas. Los cuidados ahora tendrán el suyo.
Financiamiento público estable como ancla del sistema. La ley reforma la Ley de Desarrollo Social y Asignaciones Familiares para destinar el 7% de todos los ingresos anuales del Fodesaf al CONAPAM de manera permanente. Adicionalmente, el 50% del aporte patronal transferido al IMAS quedará bajo administración del Consejo Rector para financiar proyectos y servicios del SINCA. El financiamiento público estable no solo garantiza servicios a quienes no pueden pagarlos: también crea demanda sostenida que le da viabilidad económica a los proveedores privados del sector.
Acreditación de calidad como estándar de entrada. Se crea un sistema de certificación obligatorio para los servicios de cuidado que reciban financiamiento público. Los proveedores que ya operan tendrán cinco años para certificarse. Esto tiene una doble función económica: protege a los usuarios de servicios deficientes y crea diferenciación de mercado, premiando a los operadores que invierten en calidad.
Incentivos concretos para quien quiera invertir en cuidados
El proyecto introduce un paquete de estímulos fiscales y parafiscales diseñados para atraer empresas, cooperativas y organizaciones al sector:
Las empresas nuevas de servicios de cuidado pagarán únicamente el 0,25% mensual al Banco Popular durante sus primeros diez años de operación —en lugar del aporte general— y estarán exentas del aporte al INA durante los primeros dos años. Si obtienen la acreditación de calidad, esa exención se extiende hasta cinco años, con una tasa reducida del 1% entre el año seis y el diez.
Las cooperativas de servicios de cuidado estarán exentas de aportes al CONACOOP y CENECOOP durante sus primeros cinco años de operación. Las asociaciones solidaristas podrán invertir sus fondos en servicios de cuido y atención a la dependencia, abriendo una fuente de capital no bancario para el sector.
Para acceder a estos beneficios, las empresas deben cumplir una condición innegociable: generar al menos 15 empleos directos permanentes. El incentivo no es para quien automatiza ni para quien precariza. Es para quien contrata, formaliza y sostiene empleo en el sector.
El cuidado como fuente de empleo: la oportunidad que el país no ha calculado
Este es el punto que Costa Rica todavía no ha asumido con suficiente claridad política: el sector de cuidados es, a nivel mundial, uno de los mayores generadores de empleo de las economías en envejecimiento.
Hoy, buena parte de ese trabajo en Costa Rica es informal. Personas cuidadoras sin contrato, sin seguro social, sin capacitación certificada, sin derechos laborales. La ley busca cambiar eso en varios frentes simultáneos.
El INA deberá ofrecer formación técnica específica para personas cuidadoras, con becas priorizadas para quienes viven en pobreza o pobreza extrema. La Secretaría Técnica del SINCA las acreditará formalmente, otorgándoles una credencial que les reconoce como trabajadoras especializadas con atención preferencial en instituciones y bancos públicos. Se habilitarán permisos laborales para acompañar a familiares en citas médicas o emergencias.
Capacitar, certificar y reconocer laboralmente a las personas cuidadoras no es solo una medida de justicia social. Es la condición para que el sector de cuidados funcione con calidad, escale con sostenibilidad y compita por talento en un mercado laboral donde la demanda de estos servicios solo irá en aumento.
Tecnología como palanca de expansión del sector
La ley autoriza a las municipalidades a prestar servicios de atención remota que favorezcan la permanencia en el domicilio de las personas adultas mayores, con financiamiento del FONATEL. El MICITT deberá incorporarlo como meta del Plan Nacional de Desarrollo de las Telecomunicaciones.
La atención remota no es solo una modalidad de cuidado más amable o menos costosa. Es una oportunidad de mercado para empresas de tecnología, telecomunicaciones y servicios digitales que quieran entrar a un sector con demanda garantizada y respaldo institucional. Costa Rica tiene las condiciones para desarrollar ese segmento. La ley abre la puerta.
Lo que falta para que el sector despegue
El primer debate es un hito, no una llegada. El Expediente 23.719 necesita superar el segundo debate en el Plenario para convertirse en ley. Luego, el IMAS tiene tres meses para reorganizarse, el Consejo Rector debe constituirse, el Fodesaf debe hacer efectivos los giros al CONAPAM y el baremo de dependencia debe aplicarse de manera uniforme en todas las instituciones.
Costa Rica cuenta con un marco normativo en materia de personas adultas mayores que ha ido creciendo con los años. Ministry of Health La historia reciente muestra que las leyes llegan antes que la implementación. El sector privado, las cooperativas y las organizaciones de bienestar social que quieran aprovechar los incentivos de esta ley harían bien en seguir de cerca ese proceso: los reglamentos, los plazos y las secretarías técnicas son donde se gana o se pierde la oportunidad.
Los cuidados son trabajo. Son empleo. Son inversión. Son desarrollo económico con impacto social directo. Costa Rica acaba de empezar a tratarlos como tal.
¿Dirige una organización, cooperativa o empresa de servicios de cuidado en Costa Rica? Esta ley le afecta directamente. Comparta esta nota con quienes toman decisiones en su sector.






