Presupuesto 2027: ¿cuánto dinero destinará realmente Costa Rica a una población que envejece?

Sep 2, 2026 | El reporte, Opinión, Recientes, Slider el reporte, slider opinion | 0 Comentarios

Autor: Costa Rica Mayor

El Gobierno presentó un Presupuesto Nacional de ₡12,419 billones para 2027. Pensiones, CONAPAM, salud, Régimen No Contributivo, Fodesaf y cuidados forman parte de una compleja red de recursos públicos destinados directa o indirectamente a las personas mayores. Pero la pregunta de fondo es otra: ¿está Costa Rica preparando sus finanzas para una sociedad que vivirá cada vez más años?

Por: Eduardo Méndez, Director de www.costaricamayor.com

Costa Rica ya no puede elaborar sus presupuestos públicos pensando en la misma estructura demográfica de hace treinta años.

El país está envejeciendo y lo está haciendo rápidamente.

Las últimas proyecciones del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) indican que las personas de 65 años y más constituyen el grupo poblacional que crecerá con mayor rapidez durante las próximas décadas. En 2024 representaban aproximadamente 11 de cada 100 habitantes; para 2050 serán alrededor de 25 de cada 100, es decir, una cuarta parte de la población costarricense.

Ese cambio tendrá consecuencias en prácticamente todo: pensiones, hospitales, Ebáis, cuidados de larga duración, vivienda, transporte, empleo, pobreza, atención domiciliaria y protección frente a situaciones de abandono o dependencia.

Por eso el Presupuesto Nacional 2027 debería leerse también desde una pregunta que pocas veces aparece en el debate fiscal:

¿Cuánto está destinando Costa Rica a prepararse para su propia longevidad?

Un presupuesto de ₡12,419 billones

El Poder Ejecutivo presentó el 1.º de setiembre ante la Asamblea Legislativa el proyecto de Ley de Presupuesto Ordinario y Extraordinario de la República para el Ejercicio Económico 2027, que se tramita bajo el expediente legislativo 25.754.

La propuesta contempla gastos por ₡12,419 billones, aproximadamente ₡392.839 millones menos que el presupuesto vigente de 2026, lo que representa una disminución del 3,1%.

El proyecto equivale al 22,3% del Producto Interno Bruto proyectado para el próximo año. Además, aproximadamente el 37,7% de los recursos requerirá financiamiento mediante deuda.

Una parte considerable del presupuesto no puede utilizarse libremente para ampliar servicios sociales, porque está destinada al servicio de la deuda, remuneraciones, transferencias y obligaciones establecidas por ley.

Ese detalle es fundamental para entender por qué hablar de envejecimiento y presupuesto resulta bastante más complejo que buscar una sola partida llamada “personas adultas mayores”.

₡1,318 billones para regímenes de pensiones

Uno de los montos más importantes directamente relacionados con la seguridad económica en la vejez corresponde a los regímenes de pensiones financiados mediante el Presupuesto Nacional.

Para 2027, el proyecto contempla aproximadamente ₡1,318 billones, una cifra prácticamente igual a la presupuestada en 2026.

Pero aquí hay que hacer una aclaración importante.

Este monto no representa todas las pensiones que existen en Costa Rica ni corresponde al presupuesto del Régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) de la Caja Costarricense de Seguro Social.

El IVM posee su propio financiamiento y administración dentro de la CCSS.

Por tanto, cuando se habla de los ₡1,318 billones incluidos bajo el título de regímenes de pensiones del Presupuesto Nacional, se está hablando de obligaciones específicas financiadas por el Gobierno Central.

Confundir ambas cosas puede llevar a una lectura incorrecta del presupuesto.

El RNC: la otra gran preocupación

Existe además otra población particularmente importante: las personas que llegan a edades avanzadas sin una pensión contributiva suficiente y que viven en condiciones de pobreza.

Para ellas, el Régimen No Contributivo de Pensiones (RNC) constituye una de las principales redes de protección económica del país.

Las metas nacionales de Costa Rica han planteado continuar incorporando nuevos beneficiarios al régimen, dando prioridad, entre otros grupos, a personas adultas mayores en pobreza y pobreza extrema.

Precisamente aquí aparece uno de los aspectos más delicados del Presupuesto 2027.

El proyecto incorpora ₡162.410 millones para financiar la cobertura de salud de personas sin capacidad contributiva, frente a aproximadamente ₡2.000 millones presupuestados en 2026 para ese concepto.

Los recursos provendrían del Fondo de Desarrollo Social y Asignaciones Familiares (Fodesaf) y serían transferidos a la CCSS.

El problema no es la finalidad del gasto —garantizar atención médica a población vulnerable— sino que Hacienda reconoce que esta obligación consume una proporción considerablemente mayor de los recursos disponibles de Fodesaf.

La exposición presupuestaria advierte que esto reduce el margen para asignaciones adicionales al Régimen No Contributivo, IMAS y PANI, más allá de los recursos establecidos legalmente.

En otras palabras: no significa que las pensiones actuales del RNC vayan a desaparecer ni que automáticamente se reduzcan.

Pero sí coloca una señal de alerta sobre la capacidad financiera para ampliar la cobertura en momentos en que miles de personas continúan esperando acceso a una pensión.

CONAPAM: mucho más que una institución administrativa

Otro punto que debe observarse es el financiamiento del Consejo Nacional de la Persona Adulta Mayor (CONAPAM).

En 2026, el programa presupuestario del CONAPAM recibió alrededor de ₡24.304 millones, destinados principalmente a protección de derechos y atención de personas mayores en condiciones de pobreza, abandono y riesgo social.

Estos recursos son especialmente importantes porque detrás del presupuesto del CONAPAM existe una red mucho más amplia.

El dinero contribuye al financiamiento de hogares de larga estancia, centros diurnos, redes de cuido y organizaciones de bienestar social, entre otros servicios.

Es decir, cuando se modifica esta partida, la discusión no ocurre solamente dentro de una oficina pública.

Puede terminar teniendo efectos sobre alimentación, personal cuidador, transporte, atención diaria, infraestructura y servicios que reciben personas mayores en comunidades de todo el país.

Por esa razón, uno de los aspectos que deberá vigilarse durante el trámite legislativo será la asignación definitiva al CONAPAM y las transferencias que finalmente lleguen a las organizaciones que atienden directamente a esta población.

Salud: el gran presupuesto invisible del envejecimiento

También sería un error analizar la inversión en personas mayores únicamente mediante pensiones y CONAPAM.

Una enorme parte del costo y de la respuesta pública al envejecimiento pasa por el sistema de salud.

Para 2027, el presupuesto del Ministerio de Salud aumenta de aproximadamente ₡402.572 millones a ₡598.083 millones, un incremento del 48,6%.

Dentro de ese crecimiento destaca precisamente la transferencia de recursos a la CCSS para cubrir poblaciones sin capacidad contributiva. En total, el proyecto contempla aproximadamente ₡352.998 millones en transferencias corrientes del Ministerio de Salud hacia la Caja para distintas obligaciones estatales.

Sin embargo, nuevamente debemos mirar más allá de una cifra.

Una Costa Rica con más personas de 70, 80, 90 y hasta 100 años necesitará fortalecer atención primaria, geriatría, rehabilitación, salud mental, prevención de caídas, manejo de enfermedades crónicas, cuidados paliativos y atención domiciliaria.

Eso significa que envejecer también es un asunto presupuestario de salud pública.

El desafío que viene se llama cuidados

Hay además una palabra que probablemente aparecerá cada vez más en las discusiones presupuestarias de Costa Rica:

cuidados.

La Política Nacional de Cuidados 2021-2031 plantea ampliar progresivamente servicios para personas en situación de dependencia, incluidas personas adultas mayores, mediante modalidades como atención domiciliaria, teleasistencia, centros de día y residencias de larga estancia.

El desafío es enorme.

Durante décadas, buena parte de los cuidados fue asumida silenciosamente dentro de las familias, particularmente por mujeres.

Pero las familias son más pequeñas, nacen menos niños, aumenta la participación laboral femenina y crece el número de personas que vivirán hasta edades muy avanzadas.

Eso cambia completamente la ecuación.

Costa Rica tendrá que decidir cuánto del cuidado seguirá descansando sobre las familias y cuánto será asumido o apoyado mediante servicios públicos, comunitarios y privados.

Y cada una de esas decisiones terminará expresándose, tarde o temprano, en un presupuesto.

No existe una sola partida llamada “envejecimiento”

Esta quizá sea la principal conclusión del análisis.

Preguntar cuánto invierte Costa Rica en las personas mayores no puede responderse sumando únicamente CONAPAM y pensiones.

La inversión relacionada con el envejecimiento está dispersa entre múltiples instituciones y programas: pensiones, CCSS, Fodesaf, CONAPAM, IMAS, vivienda, cuidados, municipalidades, atención comunitaria y otras transferencias sociales.

Por eso el país necesita comenzar a desarrollar una lectura presupuestaria diferente: ¿cuánto cuesta y cuánto estamos invirtiendo en una sociedad longeva?

El INEC proyecta que para 2050 una cuarta parte de la población tendrá 65 años o más.

Eso significa que el envejecimiento ya no puede verse como un asunto exclusivo de una institución o de una población minoritaria.

Será uno de los grandes determinantes de la economía y de la política social costarricense.

El Presupuesto 2027 todavía puede cambiar

También es importante recordar que lo presentado por el Gobierno es un proyecto de ley, no el presupuesto definitivo.

El expediente 25.754 se encuentra ahora en la Comisión de Asuntos Hacendarios de la Asamblea Legislativa, donde las diputaciones analizarán las diferentes partidas y podrán presentar modificaciones dentro de las reglas constitucionales y legislativas aplicables.

Posteriormente deberá pasar al Plenario y quedar aprobado definitivamente antes del 30 de noviembre.

Por eso los próximos meses serán fundamentales.

La discusión no debería limitarse a determinar si el presupuesto aumenta o disminuye.

Costa Rica debería hacerse una pregunta mucho más estratégica:

¿Estamos usando el Presupuesto Nacional para prepararnos para el país envejecido que estamos a punto de ser?

Porque vivir más años es uno de los grandes logros sociales de Costa Rica.

Pero convertir esa longevidad en años con seguridad económica, salud, autonomía, cuidados y dignidad requerirá algo más que celebrar el aumento de la esperanza de vida.

Requerirá planificación.

Y requerirá recursos.

👉 Costa Rica Mayor seguirá el Presupuesto 2027

En Costa Rica Mayor daremos seguimiento al trámite del Presupuesto Nacional 2027 para analizar cuánto recibirán el CONAPAM, los programas de cuidados, el Régimen No Contributivo y otras iniciativas relacionadas con las personas mayores.

¿Cree que Costa Rica está preparada económicamente para convertirse en una sociedad donde una de cada cuatro personas tendrá 65 años o más?

💬 Cuéntenos su opinión y comparta este artículo.

📲 Siga Costa Rica Mayor y visite www.costaricamayor.com para conocer noticias, análisis y herramientas sobre envejecimiento, pensiones, derechos y longevidad.

Artículos relacionados