Ola de frío en Costa Rica: personas adultas mayores entre las más afectadas por el descenso de temperaturas

Feb 6, 2026 | Salud, slider salud | 0 Comentarios

Autor: Costa Rica Mayor

Por Redacción Costa Rica Mayor 

San José,06 Febrero 2026. Costa Rica enfrenta esta semana un descenso significativo de las temperaturas debido al empuje frío N.º 14, un fenómeno que provocará bajas de entre 4 y 6 grados Celsius en distintas regiones del país, según informó el Instituto Meteorológico Nacional.

Aunque para algunas personas el clima fresco puede resultar agradable, para las personas adultas mayores representa un riesgo real para la salud, especialmente en zonas donde el frío no es habitual y las viviendas no están preparadas para temperaturas más bajas.

El frío y la vejez: una combinación que requiere atención

Con el envejecimiento, el cuerpo pierde capacidad para regular la temperatura, lo que hace que muchas personas mayores sientan más frío y tarden más en reaccionar ante cambios bruscos del clima. Esta situación puede agravar condiciones como:

Problemas respiratorios y cardiovasculares, dolores articulares, enfermedades crónicas y cuadros de gripe o neumonía.

En hogares de larga estancia, centros diurnos y viviendas unipersonales, el frío puede pasar desapercibido hasta que aparecen los primeros síntomas de malestar.

Regiones con mayor impacto

De acuerdo con los reportes meteorológicos, las zonas más afectadas por este empuje frío incluyen el Valle Central, la Zona Norte, las montañas y sectores elevados del país, donde las temperaturas nocturnas pueden descender de forma marcada, especialmente durante la madrugada y primeras horas de la mañana.

Para muchas personas adultas mayores, estas horas coinciden con mayor vulnerabilidad física, menor movilidad y menos capacidad para reaccionar rápidamente ante el frío.

Abrigarse también es cuidarse

Desde Costa Rica Mayor insistimos en un mensaje clave: abrigarse adecuadamente es una forma de autocuidado y prevención. Durante estos días se recomienda:

Mantener ropa abrigada, especialmente en pies, manos y cuello; evitar cambios bruscos de temperatura; ventilar los espacios sin exponerse directamente al aire frío; y prestar especial atención a personas mayores que viven solas o en condición de dependencia.

En centros que atienden población adulta mayor, es fundamental reforzar la vigilancia nocturna, asegurar cobijas suficientes y adaptar rutinas para reducir la exposición al frío.

El rol de la familia y la comunidad

El frío no afecta a todas las personas por igual. Por eso, la red de apoyo familiar y comunitaria es clave. Una llamada, una visita o verificar que una persona mayor tenga abrigo suficiente puede marcar la diferencia.

En una sociedad que envejece rápidamente, los eventos climáticos también deben analizarse con lentes de envejecimiento, incorporando medidas preventivas pensadas específicamente para las personas mayores.

Mirar el clima con enfoque de longevidad

El empuje frío N.º 14 es un recordatorio de que el cambio climático y la variabilidad del tiempo tienen impactos diferenciados según la edad. Prepararnos como país implica no solo informar sobre temperaturas, sino anticipar riesgos y proteger a quienes más lo necesitan.

Envejecer con dignidad también significa vivir en entornos que cuidan, previenen y acompañan, incluso cuando el clima cambia.

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