La diabetes en Costa Rica: una epidemia silenciosa que crece entre nosotros

Nov 14, 2025 | Salud, slider salud | 0 Comentarios

Autor: Costa Rica Mayor

Por: Redacción Costa Rica Mayor

La diabetes continúa siendo uno de los mayores desafíos de salud en Costa Rica. Las cifras más recientes alertan sobre una situación que avanza con fuerza: más de 376.000 personas viven actualmente con Diabetes tipo 2, pero solo 6 de cada 100 tendrían la enfermedad adecuadamente controlada. Además, se estima que cerca de 99.000 costarricenses podrían tener diabetes sin saberlo, lo que aumenta el riesgo de complicaciones severas y demanda mayor atención preventiva.

En 2024, el país registró 1.783 fallecimientos asociados a esta enfermedad en personas adultas, principalmente entre los 20 y 79 años. Si no se fortalecen los esfuerzos de prevención y control, la proyección para el año 2050 indica que más de 540.000 costarricenses podrían vivir con diabetes, convirtiéndose en una de las condiciones crónicas más frecuentes del país.

Hábitos, alimentación y entorno: factores que influyen

Especialistas en salud señalan que la diabetes está estrechamente ligada al estilo de vida. El sedentarismo, la escasa actividad física, el alto consumo de azúcar y la presencia de alimentos ultra procesados aumentan el riesgo de desarrollar esta condición.

Por otro lado, la alimentación tradicional costarricense ofrece alternativas valiosas. Las legumbres —como frijoles, garbanzos y lentejas— tienen un impacto positivo en la regulación de la glucosa. Asimismo, la dieta mediterránea, reconocida por sus beneficios para el corazón, también ha demostrado ser eficaz para reducir el riesgo de diabetes tipo 2.

Personas mayores: la población más vulnerable

En Costa Rica, las personas de 50 años o más presentan una mayor prevalencia de diabetes. Para quienes tienen 65 años y más, la falta de control puede afectar de manera profunda su autonomía. Problemas como deterioro visual, pérdida de fuerza, neuropatías, enfermedades cardiovasculares y afectaciones renales aumentan cuando la enfermedad no se detecta ni se controla a tiempo.

Esto tiene un impacto directo en la calidad de vida y en la capacidad de participar plenamente en las actividades familiares, comunitarias y laborales. La detección temprana y el seguimiento continuo son fundamentales para preservar la independencia en la vejez.

¿Qué acciones son necesarias a nivel social y comunitario?

Aunque la diabetes es una condición crónica, existen múltiples acciones que pueden reducir su impacto:

  • Promover estilos de vida más activos en barrios, comunidades y escuelas.

  • Iniciar campañas constantes de educación alimentaria accesibles para todas las edades.

  • Ampliar los tamizajes en centros comunitarios, municipalidades y zonas rurales.

  • Impulsar programas comunitarios que fomenten el ejercicio, como grupos de caminata o gimnasia para personas mayores.

  • Mejorar el acceso a alimentos frescos y saludables en ferias, mercados y comedores.

Un mensaje para las familias y comunidades

La diabetes es prevenible en muchos casos. La clave está en la información, la prevención y el acompañamiento comunitario. Adoptar pequeños cambios —como caminar diariamente, reducir el consumo de bebidas azucaradas o preparar más alimentos naturales— puede marcar la diferencia.

En Costa Rica Mayor seguiremos informando, educando y acompañando a las personas mayores y sus familias para que tomen decisiones que favorezcan su bienestar. La salud es una construcción colectiva, y la prevención es el mejor camino para vivir más y mejor.

Artículos relacionados