Influenza en Costa Rica: CCSS alerta baja vacunación en personas adultas mayores justo antes del pico respiratorio

May 18, 2026 | El reporte, Slider el reporte | 0 Comentarios

Autor: Costa Rica Mayor

Solo un 26% de avance en la campaña preocupa a las autoridades mientras inicia la temporada lluviosa

Por: Redacción www.costaricamayor.com

San José, 18 de Mayo de 2026. La temporada lluviosa apenas comienza en Costa Rica y las autoridades de salud ya encendieron una alerta que debería preocupar a miles de familias: la baja vacunación contra influenza en personas adultas mayores.

La Caja Costarricense de Seguro Social informó que, hasta mediados de mayo, cerca de 395.401 personas habían recibido la vacuna contra la influenza estacional. Sin embargo, esa cifra representa apenas alrededor de un 26% de avance dentro de la campaña nacional de vacunación, justo cuando históricamente aumenta la circulación de virus respiratorios en el país.

La preocupación principal se concentra en las personas adultas mayores, uno de los grupos con mayor riesgo de complicaciones graves, hospitalización y fallecimiento asociado a influenza. Según la CCSS, las personas mayores de 58 años forman parte de la población prioritaria para recibir la vacuna por el impacto que las infecciones respiratorias pueden generar sobre enfermedades crónicas, movilidad, autonomía y funcionalidad.

La influenza no es “una gripe cualquiera” en la vejez

En muchos hogares costarricenses la escena suele comenzar de forma sencilla. Una persona mayor presenta cansancio, tos, fiebre o dolor muscular. La familia piensa que se trata de un resfrío pasajero. Pero en cuestión de días, esa condición puede convertirse en neumonía, crisis respiratoria, deshidratación o descompensación de enfermedades como diabetes, hipertensión, padecimientos cardíacos o afecciones pulmonares.

Una infección respiratoria severa puede afectar mucho más que los pulmones. En personas mayores, una hospitalización puede provocar pérdida de fuerza, deterioro de la movilidad, confusión aguda, caídas, dependencia para actividades básicas y mayor necesidad de cuidados familiares.

Por eso, hablar de influenza no es hablar únicamente de fiebre o tos. Es hablar de autonomía, calidad de vida y prevención del deterioro funcional.

Temporada lluviosa aumenta los riesgos respiratorios

La CCSS recordó que la temporada lluviosa coincide históricamente con un incremento en la circulación de virus respiratorios en Costa Rica. Los espacios cerrados, la menor ventilación y los cambios de temperatura favorecen la propagación de enfermedades como influenza, virus sincitial respiratorio y otros cuadros respiratorios agudos.

Aunque muchas familias relajaron las medidas preventivas después de la pandemia, la influenza sigue siendo una enfermedad potencialmente grave para personas adultas mayores, personas con enfermedades crónicas, personas inmunosuprimidas, cuidadores y residentes de hogares de larga estancia.

La vacunación no significa que una persona nunca vaya a enfermarse. Pero sí reduce el riesgo de complicaciones severas, hospitalizaciones, ingresos a cuidados intensivos y fallecimientos relacionados con influenza.

¿Por qué muchas personas mayores aún no se vacunan?

Detrás de la baja cobertura hay razones médicas, sociales y familiares. Algunas personas mayores dependen de familiares para trasladarse al EBAIS o clínica correspondiente. Otras no saben que la campaña ya inició. Algunas minimizan el riesgo porque “nunca se enferman”. Y muchas no quieren “molestar” a sus hijos o cuidadores.

También persiste desinformación sobre la vacuna. La CCSS ha insistido en que la vacuna contra influenza es segura y especialmente importante para personas adultas mayores, personas con enfermedades crónicas, embarazadas, trabajadores de salud y cuidadores.

Pero el dato también revela un problema más profundo: la soledad. En muchos hogares costarricenses hay personas mayores que viven solas, tienen movilidad limitada o enfrentan barreras económicas y de transporte que dificultan incluso una acción preventiva básica.

Vacunarse también protege la independencia

Costa Rica envejece aceleradamente. Cada año aumenta la cantidad de personas mayores que viven con enfermedades crónicas y necesidades de apoyo. Por eso, la prevención ya no puede verse como una campaña estacional más.

La vacunación contra influenza también es una estrategia para proteger la funcionalidad, la autonomía, la calidad de vida y el envejecimiento digno.

Cada hospitalización evitada significa menos riesgo de deterioro físico, menos presión sobre las familias cuidadoras y menos saturación de los servicios de emergencia. En otras palabras, vacunarse también ayuda a conservar independencia.

Qué recomienda la CCSS para esta temporada

La Caja mantiene el llamado para que las personas pertenecientes a grupos prioritarios acudan a vacunarse lo antes posible. Además, recomienda mantener el lavado frecuente de manos, usar mascarilla si existen síntomas respiratorios, evitar el contacto cercano con personas enfermas, mejorar la ventilación en espacios cerrados y consultar tempranamente ante signos de alarma.

Entre las señales que requieren atención están la dificultad respiratoria, la fiebre persistente, el decaimiento severo, la deshidratación o los cambios bruscos en el estado funcional de una persona mayor.

Uno de los mayores riesgos sigue siendo normalizar síntomas bajo frases como “es que ya está mayor”. Muchas veces el cuerpo está enviando señales que requieren atención inmediata.

La lluvia apenas comienza. Y con ella también inicia una de las temporadas más delicadas para la salud respiratoria de las personas adultas mayores en Costa Rica.

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