El envejecimiento no es solo biológico: las emociones, los vínculos y la salud mental determinan cómo se vive la vejez

Ene 19, 2026 | Salud, Slider el reporte, slider salud | 0 Comentarios

Autor: Costa Rica Mayor

Por: Redacción Costa Rica Mayor.

San José 19 de Enero del 2026. El bienestar emocional es un factor decisivo para envejecer con dignidad y calidad de vida. Así lo planteó Rebeca Ramírez, neuropsicóloga y docente, durante su ponencia presentada en el foro “Bienestar hoy, para envejecer bien mañana”, organizado por el Colegio de Profesionales en Psicología de Costa Rica.

Desde la mirada de la psicología y la neuropsicología, Ramírez subrayó que el envejecimiento no puede entenderse únicamente como un proceso biológico asociado al paso del tiempo. Envejecer implica también una experiencia emocional, relacional y social profundamente marcada por la historia de vida de cada persona, por las oportunidades —o carencias— acumuladas a lo largo de los años y por el contexto en el que se transita esta etapa.

Durante su exposición, la especialista explicó que la vejez suele venir acompañada de cambios significativos: pérdidas afectivas, transformaciones en los roles familiares y sociales, ajustes en la identidad personal y nuevas formas de relacionarse con el entorno. La manera en que cada persona enfrenta estos cambios depende en gran medida de los apoyos emocionales y sociales que ha logrado construir a lo largo de su vida.

Ramírez hizo énfasis en que factores como el aislamiento, la soledad, la invisibilización social y la falta de reconocimiento continúan siendo riesgos silenciosos para la salud mental de las personas adultas mayores. Estas condiciones incrementan la probabilidad de depresión, ansiedad y deterioro cognitivo, afectando no solo el bienestar emocional, sino también la autonomía y la calidad de vida.

En contraste, la ponencia destacó el papel protector de la participación social, los vínculos significativos, la sensación de pertenencia y la autonomía emocional. Mantener relaciones sanas, sentirse útil, escuchado y valorado, así como contar con espacios para participar activamente en la comunidad, fortalece la salud mental y favorece un envejecimiento más pleno.

Uno de los mensajes centrales de la intervención fue contundente: el bienestar en la vejez no se improvisa. No aparece de forma automática al cumplir cierta edad, sino que se cultiva desde hoy, a través del autocuidado emocional, la construcción de relaciones saludables y la creación de entornos sociales que reconozcan el valor, la experiencia y la dignidad de las personas mayores.

La neuropsicóloga también invitó a replantear la forma en que la sociedad costarricense se relaciona con el envejecimiento, recordando que la salud mental en la vejez no es una responsabilidad individual aislada, sino un compromiso colectivo que involucra a familias, comunidades, instituciones y políticas públicas.


Desde Costa Rica Mayor insistimos en que hablar de envejecimiento es hablar del presente y del país que estamos construyendo. Incorporar la dimensión emocional y mental del envejecimiento en la conversación pública es clave para dejar atrás visiones reduccionistas de la vejez y avanzar hacia una sociedad que no solo viva más años, sino que viva mejor.

Envejecer bien no es un privilegio: es un derecho que se siembra hoy, con empatía, vínculos y bienestar emocional para todas las etapas de la vida.

Artículos relacionados