CONTEXTO · SALUD Y DERECHOS. Por: Eduardo Méndez, Director de www.costaricamayor.com
Costa Rica tiene una norma obligatoria, un plan nacional contra el cáncer y unidades móviles en cantones alejados. Pero la Auditoría Interna de la CCSS reconoce que la institución no puede seguir a cada mujer con un resultado sospechoso, y nadie publica cuánto esperan las mayores de 65.
Hasta el 12 de noviembre, una unidad móvil de mamografía trabaja en el Ebáis de Upala centro. La meta del Área de Salud es atender a 1.080 mujeres del cantón entre el 5 de octubre y esa fecha; es una meta, no un conteo de estudios realizados. Pueden pedir cita por WhatsApp al 8410-9009 las mujeres de 40 a 75 años, aseguradas o no, que nunca se hayan hecho el examen o cuya última mamografía tenga más de dos años. Un requisito retrata la geografía del servicio: no tener una cita pendiente en el Área de Salud de Cañas, en otra provincia.
La unidad pertenece a Alsalus, alianza de la CCSS con el Hospital Clínica Bíblica, Auto Mercado, el Banco Nacional y la Fundación Aliarse. Sus números de 2025 muestran la parte menos visible: de 12.394 mamografías, 4.264 necesitaron estudios complementarios, 101 llegaron a biopsia y 27 confirmaron cáncer de mama, mientras 33 casos seguían en estudio al cierre del periodo. Según reportó Delfino.cr este mes, ese seguimiento puede tardar un año o más. Una de cada tres salió con otra cita pendiente.
Cuánto cáncer de mama hay, y cuántos datos faltan
El Ministerio de Salud informó en octubre de 2024 que en 2022 hubo 1.126 diagnósticos nuevos de cáncer de mama, unos tres por día. Un año antes había divulgado 1.337 casos para ese mismo año, con datos del Registro Nacional de Tumores. La diferencia no se ha explicado públicamente, y 2022 sigue siendo el último año con incidencia oficial divulgada.
Con datos preliminares del INEC, el Ministerio reportó 426 muertes en 2023, un 7% más que las 398 de 2022, aunque la mortalidad entre los 30 y los 69 años bajó levemente. Precisó además que entre el 41% y el 45% de las fallecidas tenía más de 70 años: cerca de la mitad. No localizamos una cifra oficial divulgada para 2024 o 2025.
Otras cifras deben leerse con cuidado. Las estimaciones de la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer para 2024, recogidas por el Instituto Sueco de Economía de la Salud (IHE), atribuyen al cáncer de mama el 24% de los nuevos cánceres en mujeres; son proyecciones, no registros. Y el aumento cercano al 20% que la Universidad Hispanoamericana encontró en febrero de 2026 en los registros de consulta externa de la CCSS entre 2019 y 2025 no equivale a más casos nuevos: los autores advierten que una misma paciente puede aparecer varias veces durante su tratamiento.
Lo que establece la norma
Las reglas están en el Decreto Ejecutivo 44771-S, publicado en el Alcance 202 de La Gaceta del 12 de diciembre de 2024. Para mujeres de 40 a 75 años con riesgo estándar, fija una mamografía cada dos años; quienes tienen factores de riesgo siguen controles más frecuentes desde los 35. Para las mayores de 75 no hay periodicidad: la norma remite a una valoración individual según su condición clínica y su expectativa de vida.
La norma distingue entre tiempos deseables y plazos máximos aceptables. Entre la orden médica y la mamografía, lo deseable son 15 días y el máximo, 30; para el informe, de siete a 15 días deseables y 30 como máximo. Confirmado el cáncer, la referencia a oncología debería ocurrir en dos semanas y nunca después de 30 días, y la cirugía se considera aceptable dentro de 60.
Al oficializarse por decreto, la norma obliga a los servicios de salud. Eso no significa que cada atraso genere una sanción o una indemnización automática: obliga a las instituciones a organizarse y da a las usuarias un parámetro para reclamar. Convertir esos plazos en un derecho con consecuencias fue la propuesta del expediente 22.275, la Ley de los 60 días, presentada en 2020 por la entonces diputada Ivonne Acuña, con sanciones administrativas por incumplimiento. No ha sido aprobada.
Lo que sí ha avanzado
El Plan Nacional para el Control del Cáncer 2024-2030 incorpora el enfoque de curso de vida y, según el IHE, aspira a que el 54% de las mujeres del grupo objetivo tenga una mamografía reciente en 2030. La CCSS se propuso para 2026-2030 un tamizaje bienal organizado en 15 áreas de salud para mujeres de 40 a 74 años, ampliar en 50% la capacidad de su Centro de Lectura de Mamografías y usar inteligencia artificial para invitar a las usuarias. Desde octubre de 2025, además, las mamografías de Alsalus se registran en el Expediente Digital Único en Salud, lo que ayuda a depurar las listas.
Listas de espera y barreras que persisten
El documento más sólido sobre el estado del sistema es el informe ASALUD-0036-2025 de la Auditoría Interna de la CCSS, del 28 de julio de 2025. Entre enero de 2024 y marzo de 2025, las mamografías pendientes crecieron 80% y la espera promedio pasó de 100 a 129 días; la de un ultrasonido de mama, de 259 a 328 días. En 2024, solo el 36,2% de las mujeres de 40 a 75 años adscritas tuvo una mamografía, con la Región Huetar Norte como la más baja, en 32,2%.
La Auditoría documenta también lo que el sistema no ve. El expediente no distingue las mamografías de tamizaje de las diagnósticas, la institución no pudo informar cuántos estudios esperaban lectura y no puede seguir a cada mujer con sospecha de cáncer. Solo el 55,8% de quienes empezaron tratamiento oncológico en 2024 tenía una mamografía previa en la CCSS; la Auditoría estima que el resto pudo pagarla en el sector privado.
Para una mujer cuyo resultado pide un ultrasonido, esos promedios son meses de incertidumbre y viajes a otro cantón. La cifra de 61.277 mujeres en espera de estudios de mama, divulgada en octubre de 2025 por el Sindicato Nacional de Enfermería y Afines con datos de la Gerencia Médica, es histórica; no encontramos una actualización pública consolidada a octubre de 2026. En lo local, el mamógrafo del Hospital de San Carlos quedó fuera de servicio desde el 16 de abril de 2026, con 840 citas afectadas, y en la Región Brunca la Defensoría de los Habitantes documentó 9.126 mamografías pendientes a julio de 2025.
Las mujeres mayores: de los 65 a los 75, y después
Entre los 65 y los 75 años, las mujeres están dentro de la norma, pero no hay datos públicos sobre cómo les va. La Auditoría no desagrega cobertura ni esperas por edad, y las fronteras no coinciden: la norma llega a los 75, la meta de tamizaje organizado de la CCSS a los 74 y la comparación de la OCDE, donde Costa Rica tiene 22% de cobertura frente al 40% de Chile, mide solo de 50 a 69.
Después de los 75, la norma acierta al no usar la edad como único criterio. Una mujer de 78 años que camina sola al mercado y otra de la misma edad con varias enfermedades avanzadas no tienen la misma expectativa de vida ni el mismo balance entre beneficios y daños. El beneficio es encontrar a tiempo un tumor peligroso; los daños, falsos positivos, biopsias innecesarias y tratar cánceres que nunca habrían dado problemas. El Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de Estados Unidos (USPSTF) recomendó en 2024 mamografía cada dos años de los 40 a los 74 y concluyó que la evidencia es insuficiente para pronunciarse sobre las mayores de 75: no recomendó suspenderla, pidió más investigación. Las recomendaciones de EUSOMA-SIOG de 2021 piden decidir con valoración geriátrica, expectativa de vida, otros riesgos de salud y preferencias de la paciente.
Pero esa valoración necesita quien la haga. No localizamos un protocolo público de la CCSS que indique quién la realiza, en qué consulta y con qué criterios, y las campañas móviles atienden por diseño hasta los 75. Hay además una distinción que ninguna edad cambia: el tamizaje es para mujeres sin síntomas. Un bulto, un cambio en la piel o una secreción del pezón requieren estudios diagnósticos a cualquier edad.
La Ley 9394 incorporó en 2016 la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores. Su artículo 5 prohíbe la discriminación por edad y pide atención a quienes enfrentan discriminación múltiple, como las mujeres; el 11 reconoce el derecho al consentimiento libre e informado, con información clara para aceptar o rechazar una intervención; y el 19 garantiza el derecho a la salud, incluida la prevención. Para una mujer de 80 años, eso significa que la decisión sobre una mamografía se toma con ella y queda registrada, no por omisión del sistema.
Qué puede hacer usted
Pregunte el mismo día en qué fecha estará el informe y anótela; el máximo es de 30 días. Si hay un síntoma, pida que se trate como estudio diagnóstico. Si la mujer tiene más de 75 años, solicite que la valoración sobre el examen quede en el expediente, con su opinión incluida. Si los plazos vencen, reclame ante la Contraloría de Servicios del centro de salud o ante la Defensoría de los Habitantes.
Rendir cuentas con datos por edad
Con la evidencia disponible no puede afirmarse que el país garantice un diagnóstico oportuno a las mujeres mayores, ni que les falle más que a las jóvenes. Está documentado que las esperas crecieron, que la cobertura no llega a cuatro de cada diez mujeres y que la CCSS no puede seguir de punta a punta cada caso sospechoso. Falta mirar esos datos por edad. Publicar la cobertura y las esperas de las mujeres de 65 a 74 y de 75 y más, separar el tamizaje del diagnóstico, informar el cumplimiento de los plazos de la norma y dar a conocer el protocolo de valoración para las mayores de 75 no requiere una ley nueva.
Termino aquí. ¿Cómo vamos a saber si llegamos a tiempo para las mujeres mayores, si todavía no contamos cuánto las hacemos esperar?
Comparta. Envíe este artículo a la mujer de su familia que tenga entre 40 y 75 años y no se haya hecho una mamografía en los últimos dos años. Si vive en Upala, la cita se pide al WhatsApp 8410-9009.
Cuéntenos. ¿Cuánto tardó el resultado de su mamografía o la de alguien cercano? ¿Le dijeron que ya no le correspondía por la edad? Escríbanos a hola@costaricamayor.com o al WhatsApp +506 8324-0116.
Lea también. Nuestras coberturas sobre listas de espera en la CCSS y sobre el derecho a la salud de las personas mayores, en la sección Contexto.
Fuentes.
Caja Costarricense de Seguro Social, Auditoría Interna. Informe ASALUD-0036-2025, «Auditoría de carácter especial referente al tamizaje y diagnóstico de cáncer de mama en la CCSS», 28 de julio de 2025.
Ministerio de Salud. «Fallecimientos por cáncer de mama en edad prematura disminuyó un 0.86% en el 2023», 19 de octubre de 2024; «Ministerio de Salud mejora norma de atención para el cáncer de mama», 13 de febrero de 2025; Plan Nacional para el Control del Cáncer 2024-2030, p. 32.
Decreto Ejecutivo 44771-S, Alcance 202 a La Gaceta 234, 12 de diciembre de 2024. Plazos: El Observador y el informe del IHE.
Ley 9394, Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores, La Gaceta 188, Alcance 203, 30 de setiembre de 2016, artículos 5, 11 y 19.
Manzano A. y Hofmarcher T. «Cancer Dashboard Costa Rica». Instituto Sueco de Economía de la Salud (IHE), julio de 2026. Informe encargado y financiado por MSD.
Evans-Meza R., Bonilla-Carrión R., Salvatierra-Durán R. y González-Picado L. «Actualización de la situación de cáncer-2026». Escuela de Medicina, Universidad Hispanoamericana, febrero de 2026.
Delfino.cr: jornada de Upala (octubre de 2026); «Cuando llegar a una mamografía depende de la marea», 2 de octubre de 2026; Alsalus y EDUS, 31 de octubre de 2025; datos CCSS–SINAE AFINES, 19 de octubre de 2025; datos 2022 del Registro Nacional de Tumores, 19 de octubre de 2023. Teletica: jornada de Upala, 10 de octubre de 2026.
CRHoy: «Hospital de San Carlos se quedó sin mamógrafo desde abril», 29 de mayo de 2026; expediente 22.275, 3 de noviembre de 2020. Defensoría de los Habitantes: comunicado 029, setiembre de 2025.
US Preventive Services Task Force. «Breast Cancer: Screening», 30 de abril de 2024. Biganzoli L. et al. «Updated recommendations regarding the management of older patients with breast cancer: a joint paper from EUSOMA and SIOG». The Lancet Oncology 22(7): e327-e340, 2021.






