Marcia Saborío y María Torres: «Tenemos que preguntarnos qué personas mayores queremos ser»

Oct 31, 2026 | Frecuencia de vida, Recientes, slider frecuencia de vida | 0 Comentarios

Autor: Costa Rica Mayor

Con Cartas a Mita, las reconocidas artistas costarricenses recuperan la memoria familiar, reivindican el papel de las mujeres mayores y cuestionan los prejuicios que acompañan al envejecimiento. En entrevista exclusiva con Costa Rica Mayor, reflexionaron sobre la vejez, el legado entre generaciones y el poder del teatro para transformar nuestra manera de mirar la vida.

 Frecuencia Vida . Por: Eduardo Méndez, Director de www.costaricamayor.com 

¿Qué sucede cuando dejamos de escuchar las historias de nuestros abuelos? ¿Qué perdemos como sociedad cuando consideramos que la experiencia de las personas mayores ya no tiene valor?

Estas preguntas atraviesan Cartas a Mita, la producción teatral de Marcia Saborío y María Torres, que recupera uno de los personajes más significativos del universo de La Cuatrufia para hablar de asuntos profundamente humanos: la maternidad, la memoria, las relaciones familiares, el paso de los años y la identidad costarricense.

En una conversación  con Costa Rica Mayor, ambas artistas compartieron reflexiones que trascienden el escenario y abren una discusión sobre el lugar que ocupan las personas mayores en una sociedad que envejece aceleradamente.

Para Saborío, existe una pérdida que pocas veces reconocemos: la desconexión con nuestra propia historia.

«Yo creo que definitivamente estamos dejando ir nuestra esencia, no solo como seres humanos, sino como país, como planeta», expresó.

La artista considera que la experiencia acumulada por las personas mayores ha perdido reconocimiento dentro de muchas familias. El conocimiento de una madre que ha criado hijos, las historias de los abuelos y las enseñanzas transmitidas durante generaciones parecen competir hoy con la inmediatez de la información digital.

No se trata de rechazar la tecnología, sino de preguntarnos si, en medio de tantos avances, estamos dejando de escuchar a quienes tienen experiencias que ninguna aplicación puede reemplazar.

Mita: una mujer que representa a muchas generaciones

Durante 45 años, el personaje de La Cuatrufia ha mantenido una relación permanente con Mita, su madre, mediante cartas, recuerdos y referencias cargadas de humor.

Sin embargo, hasta ahora, el público no había tenido la oportunidad de conocerla plenamente como personaje.

En Cartas a Mita, esa figura adquiere una dimensión humana que va mucho más allá de la maternidad.

Marcia y María explicaron que Mita está inspirada en una mujer real: doña Flora, la madre de Saborío.

La construcción del personaje permitió recuperar la personalidad de una mujer fuerte, independiente, solidaria y profundamente comprometida con su comunidad.

«Es una mujer que se hace líder sin quererlo», explicó Saborío.

Si alguien estaba enfermo, si una vecina necesitaba ayuda o si alguna familia atravesaba dificultades, Mita estaba presente. Pero su solidaridad no significaba sumisión.

«Mita no es una mujer sumisa», enfatizó la artista.

Por el contrario, era una mujer que defendía sus convicciones, cuestionaba lo que consideraba injusto y encontraba maneras de construir su propio camino.

Esta representación resulta especialmente significativa desde una perspectiva gerontológica.

Durante mucho tiempo, las mujeres mayores han sido reconocidas principalmente por sus responsabilidades familiares: madres, abuelas, cuidadoras y responsables del bienestar de otras personas.

Sin embargo, detrás de esos papeles existen historias individuales, aspiraciones, talentos y decisiones que también merecen reconocimiento.

Mita nos recuerda que una mujer no deja de tener identidad propia por convertirse en madre o abuela, ni pierde su autonomía por envejecer.

La obra propone, además, una lectura simbólica: junto a la madre familiar aparece la idea de la madre patria, ese país que hemos heredado y cuya memoria, según una interpretación compartida por las creadoras, también debemos aprender a cuidar.

«Somos la nueva generación de adultos mayores»

Uno de los momentos más significativos de la entrevista surgió al conversar sobre los prejuicios asociados con la edad.

Saborío y Torres reflexionaron sobre una realidad que conocen desde su propia experiencia: llegar a determinadas edades puede significar enfrentarse a expectativas sociales que intentan limitar los proyectos, las decisiones y las oportunidades.

Saborío lo planteó con una pregunta que invita a la reflexión:

«¿Qué adultos mayores queremos ser?».

Para ambas artistas, el envejecimiento no significa renunciar a los proyectos personales ni dejar de participar en la vida cultural y social.

Reconocen que los años producen transformaciones físicas y que no todas las capacidades permanecen iguales. Sin embargo, consideran fundamental reconocer aquello que cada persona todavía puede hacer, aprender y aportar.

«No se trata de negar que ya hay ciertas capacidades, tal vez físicas o energéticas, que no son las mismas», señaló Saborío, quien insistió en la importancia de valorar las capacidades que se conservan.

Esta reflexión conecta directamente con el edadismo, entendido como los estereotipos, prejuicios y prácticas discriminatorias relacionadas con la edad.

El edadismo puede manifestarse cuando una persona mayor es considerada incapaz de aprender nuevas tecnologías, trabajar, emprender o tomar decisiones sobre su propia vida.

Pero también puede aparecer cuando esos prejuicios se interiorizan y las personas comienzan a creer que ya no tienen nada que ofrecer.

Las artistas reconocen esa realidad y consideran necesario encontrar un equilibrio entre las generaciones, basado en el respeto mutuo.

«Somos la nueva generación de adultos mayores», expresó Saborío.

Para ellas, envejecer también supone una oportunidad para redefinir la manera de vivir esta etapa.

El talento no tiene fecha de vencimiento

La conversación permitió conocer una historia reveladora sobre Cecilia García, una artista de 84 años que estuvo vinculada inicialmente al proyecto teatral.

Aunque finalmente no continuó en la producción debido a sus múltiples compromisos, las creadoras destacaron su extraordinaria actividad personal y profesional.

Según relataron, Cecilia se graduó recientemente de abogada y continúa trabajando.

Su trayectoria constituye un ejemplo de que la edad cronológica no determina, por sí sola, la capacidad de aprender, asumir nuevos retos o desarrollar una profesión.

Actualmente, el personaje de Mita es interpretado por Ana Coralia Fernández , quien representa a esa mujer fuerte, emprendedora y llena de vitalidad que las creadoras desean mantener viva en la memoria.

La intención no es recordar únicamente a una mujer en los últimos momentos de su vida, sino recuperar toda la riqueza de su existencia.

Desde esa perspectiva, Cartas a Mita plantea una reflexión esencial: las personas mayores no deben ser definidas exclusivamente por sus pérdidas, sino también por su historia, sus capacidades y sus posibilidades presentes.

Una carta puede reconstruir un vínculo

Uno de los elementos centrales de la obra es la correspondencia.

En una época dominada por los mensajes instantáneos, las videollamadas y las redes sociales, escribir una carta puede parecer una práctica del pasado.

Sin embargo, para Marcia Saborío, las cartas siempre han tenido un significado profundamente personal.

Durante su vida, la escritura fue una herramienta para comunicar sentimientos, resolver conflictos y acercarse a las personas queridas.

Recordó que, en algunas ocasiones, antes de conversar con su madre o con otros familiares, prefería escribirles.

La carta permitía expresar aquello que resultaba difícil decir cara a cara y abría el camino para una conversación posterior.

«En el papel vos lo entregás todo», recordó durante la entrevista.

Por eso, incluso hoy, valora especialmente las tarjetas escritas a mano.

Para ella, un mensaje personal puede tener mayor significado emocional que un regalo costoso.

La obra también recupera esta tradición mediante su escenografía. Después de las funciones, el público puede realizar un recorrido por los elementos utilizados en escena, incluido el baúl de las cartas.

María Torres explicó que este recorrido permite mostrar a niños y jóvenes cómo se enviaba correspondencia, para qué servían las estampillas y cómo funcionaba el correo tradicional.

Lo que para una generación constituye un recuerdo cotidiano, para otra puede convertirse en un descubrimiento.

Las creadoras incluso han considerado promover una dinámica para que los espectadores escriban cartas a sus madres o seres queridos.

Más allá de la nostalgia, la propuesta invita a recuperar el valor de la comunicación afectiva.

Tecnología, familia y nuevas formas de acompañar

La entrevista también abordó una preocupación compartida: el debilitamiento de algunos vínculos intergeneracionales.

Las artistas consideran que, aunque las nuevas tecnologías ofrecen grandes ventajas, su uso no debería sustituir las conversaciones familiares ni el intercambio de experiencias.

María Torres relató que, desde su trabajo en el teatro, acompaña a personas mayores que enfrentan dificultades para utilizar herramientas digitales.

Su respuesta no consiste en resolverles todo, sino en animarlas a intentarlo y brindar apoyo cuando lo necesitan.

«No le tenga miedo a la tecnología, inténtelo», suele decirles.

Este ejemplo refleja un principio importante para el envejecimiento activo: acompañar no significa sustituir la autonomía.

La conversación también permitió reflexionar sobre la complejidad de los cuidados y las distintas realidades que enfrentan las familias cuando acompañan el envejecimiento de sus seres queridos.

María Torres compartió parte de su experiencia familiar, recordándonos que las necesidades de apoyo y cuidado cambian a lo largo de la vida y que cada familia construye sus propias respuestas de acuerdo con sus circunstancias, posibilidades y necesidades.

Su testimonio invita a comprender que no existe una única manera de cuidar. El acompañamiento puede desarrollarse en el hogar, mediante redes familiares y comunitarias o a través de servicios especializados, siempre procurando el bienestar, la dignidad y el respeto a los derechos de la persona mayor.

En una sociedad que envejece, resulta fundamental reconocer el cuidado como una responsabilidad compartida entre las familias, las comunidades y el Estado, promoviendo apoyos que permitan a las personas mayores participar, en la medida de sus posibilidades y con los apoyos necesarios, en las decisiones relacionadas con su propia vida.

El teatro como puente entre generaciones

Para Marcia Saborío y María Torres, el escenario también es un espacio para sembrar valores.

Su trabajo ha conectado con distintas generaciones de costarricenses, desde quienes crecieron viendo sus personajes hasta niños y adolescentes que hoy descubren sus historias.

Saborío destacó el cariño y el respeto que reciben de personas jóvenes que desean aprender de su trayectoria.

Ese reconocimiento representa una motivación para continuar creando.

Ambas artistas entienden que el humor puede ser mucho más que entretenimiento: también puede provocar preguntas, despertar recuerdos y abrir conversaciones sobre problemas sociales.

En Cartas a Mita, la risa convive con la memoria, la crítica social y el reconocimiento de una generación de mujeres que contribuyó a construir el país.

Y quizás ese sea uno de los mayores aportes de la producción.

Recordarnos que las historias familiares no son solamente asuntos del pasado. Son parte de nuestra identidad y pueden ayudarnos a comprender el presente.

La memoria no envejece

Costa Rica vive una transformación demográfica que exige revisar la manera en que entendemos el envejecimiento.

Necesitamos superar la visión que asocia automáticamente la vejez con dependencia, enfermedad o pérdida de capacidades.

También necesitamos reconocer el valor de la participación cultural, el aprendizaje durante toda la vida, las relaciones intergeneracionales y el derecho de cada persona a construir su propio proyecto vital.

La conversación con Marcia Saborío y María Torres demuestra que el arte puede contribuir a ese cambio de mirada.

Mita representa a muchas mujeres que sostuvieron comunidades, educaron generaciones, enfrentaron dificultades y dejaron un legado que todavía permanece vivo.

Pero también representa una invitación a reconocerlas como personas completas, con deseos, carácter, independencia y una historia propia.

Cartas a Mita no pretende ofrecer todas las respuestas sobre cómo reconstruir los vínculos familiares o enfrentar los prejuicios relacionados con la edad.

Su aporte consiste en abrir preguntas que vale la pena hacernos.

Tal vez la más importante sea esta:

¿Estamos escuchando a nuestras personas mayores mientras todavía tenemos la oportunidad de conocer sus historias?

Porque el verdadero legado de una generación no está únicamente en lo que construyó, sino también en aquello que las siguientes generaciones deciden recordar, valorar y transmitir.

Y quizás, después de conocer la historia de Mita, muchas personas sientan el deseo de hacer algo sencillo, pero profundamente significativo: sentarse junto a su madre, su padre, su abuela o su abuelo, escuchar una historia o escribir una carta.

Desde Frecuencia Vida, de Costa Rica Mayor, celebramos las expresiones artísticas que nos invitan a comprender el envejecimiento desde la dignidad, la autonomía, la creatividad y la memoria. Porque vivir más años también significa tener más historias que contar y nuevas oportunidades para seguir construyendo vida.


Fuentes: Entrevista de Eduardo Méndez para Costa Rica Mayor con las artistas Marcia Saborío y María Torres, a propósito de la producción teatral Cartas a Mita. Octubre de 2026.

🎭 ¿Dónde ver Cartas a Mita?

La obra de Marcia Saborío y María Torres se presenta en el Teatro de Marcia y María, ubicado en avenida 8, entre calles 11 y 13, San José. Las funciones están programadas durante noviembre de 2026, los viernes a las 8:00 p. m., sábados a las 7:00 p. m. y domingos a las 6:00 p. m., hasta el 29 de noviembre. Las entradas se pueden adquirir en TiqueteBox y también se puede solicitar información al 7151-7695. Una oportunidad para disfrutar del teatro costarricense en familia y reencontrarnos con nuestra memoria e identidad cultural.

 

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