📍 Por Redacción Costa Rica Mayor
📅 San José, Costa Rica — 23 de octubre de 2025
Ni trotar, ni ir en bicicleta, ni levantar pesas. Según la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard, la actividad física más completa para las personas mayores de 55 años es mucho más suave, pero profundamente efectiva: los artes marciales lentas, como el Tai Chi, el Aikido o el Wing Chun.
Estos ejercicios combinan equilibrio, postura, respiración y coordinación, convirtiéndose en una herramienta integral para mantener la fuerza física, la agilidad mental y la estabilidad emocional durante la madurez.
Movimiento con propósito
A diferencia de los entrenamientos convencionales, estas disciplinas se basan en movimientos lentos, deliberados y conscientes. Cada postura fortalece los músculos estabilizadores y mejora la coordinación, sin forzar las articulaciones ni provocar impactos que puedan causar lesiones.
Además, el trabajo de desplazamientos controlados ayuda a prevenir caídas, un riesgo común en la vejez, y devuelve la confianza para realizar actividades cotidianas como subir escaleras o caminar por calles irregulares.
Un beneficio que también llega a la mente
El Tai Chi y prácticas similares no solo fortalecen el cuerpo, sino que también estimulan la mente. Requieren concentración y memoria para recordar secuencias de movimientos, lo que mejora la atención y la agilidad cognitiva. Según Harvard, quienes practican con regularidad reportan menos estrés, mejor calidad del sueño y una sensación general de calma y bienestar.
Ejercicio adaptado a cada cuerpo
Uno de los grandes beneficios de estas prácticas es su adaptabilidad. Los instructores pueden ajustar posturas o eliminar impactos según las necesidades de cada persona, haciendo posible que quienes tienen molestias en rodillas o espalda también puedan ejercitarse de forma segura.
Movimiento, memoria y comunidad
Además de los beneficios físicos y mentales, las sesiones grupales fomentan la socialización y el sentido de comunidad, reduciendo la sensación de aislamiento que muchas personas mayores experimentan.
Harvard concluye que incorporar estas prácticas —aunque sea dos o tres veces por semana— puede mejorar el equilibrio, la memoria, el sueño y el estado de ánimo, ofreciendo una alternativa accesible y eficaz para envejecer con fuerza, armonía y bienestar.
💡 En Costa Rica, varios centros diurnos y programas municipales han comenzado a incorporar el Tai Chi y otras artes marciales suaves en sus rutinas, promoviendo un envejecimiento activo y saludable.








