Volver a clases en la madurez: un diplomado que transforma la vejez en una etapa de crecimiento y plenitud

Ene 8, 2026 | Frecuencia de vida, Recientes, slider frecuencia de vida | 0 Comentarios

Autor: Costa Rica Mayor
Por: Eduardo Méndez, Director de Costa Rica Mayor  www.costaricamayor.com

En una Costa Rica que envejece rápidamente, hablar de educación para personas adultas mayores no es una opción complementaria: es una necesidad social y un derecho humano. Bajo esta convicción nace el Diploma en Calidad de Vida y Desarrollo Humano, una formación universitaria diseñada especialmente para acompañar a las personas mayores en una etapa de la vida que todavía tiene mucho por ofrecer.

Impulsado por la Universidad Santa Paula, este diplomado rompe con los estereotipos que asocian la vejez con pasividad o retiro, y propone una experiencia educativa centrada en el bienestar integral, el aprendizaje significativo y la construcción de comunidad.

Aprender sin presión, aprender para vivir mejor

Uno de los elementos que distingue a este programa es su enfoque humano y respetuoso. Aquí, la persona adulta mayor es el centro del proceso educativo. No hay exámenes ni evaluaciones tradicionales. El aprendizaje se da a un ritmo propio, sin estrés académico, en un ambiente que invita a disfrutar y reflexionar.

Durante dos años, las personas participantes cursan 24 módulos pensados para fortalecer distintas dimensiones de la vida. Entre los temas abordados se encuentran la medicina preventiva y los hábitos saludables, la psicología y la espiritualidad, el ejercicio cognitivo, la tecnología y el mundo digital, así como espacios para el desarrollo personal y social.

Para Jimena Mina, coordinadora del diplomado, el mensaje es claro: “La educación es la clave para una vida plena”. Volver a las aulas en la adultez mayor no solo transmite conocimiento, sino que refuerza la autoestima, la autonomía y el sentido de propósito.

Educación que empodera y abre nuevos proyectos

Los resultados del diplomado se reflejan en las historias de quienes lo viven. Guiselle Alfaro – en portada- , persona adulta mayor recién graduada, describe su experiencia como un punto de inflexión en su vida.

“Al recibir la invitación para entrar al diplomado sentí temor de volver a las aulas, pero también curiosidad y muchas ganas de aprender. Hoy me siento segura de mí misma y tengo proyectos a futuro que antes no hubieran pasado por mi mente”, comparte.

Su testimonio evidencia que la educación en la vejez no solo transmite información, sino que empodera, devuelve la confianza y abre nuevas posibilidades personales y comunitarias.

Aprender también es crear comunidad

Más allá de los contenidos, el diplomado se ha convertido en un espacio de encuentro. Las personas participantes destacan la posibilidad de socializar, crear nuevos vínculos y sentirse parte de una comunidad que comparte intereses, experiencias y retos similares.

Este componente social es clave en la prevención del aislamiento y en la promoción de la salud emocional, uno de los grandes desafíos del envejecimiento actual. En un ambiente que “abraza”, como describen sus estudiantes, aprender se transforma en una experiencia colectiva y significativa.

Educación y derechos en la vejez

Desde el enfoque de Costa Rica Mayor, este tipo de iniciativas refuerzan un principio fundamental: el derecho a la educación no termina con la edad. La Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores reconoce el aprendizaje a lo largo de la vida como una herramienta esencial para la dignidad, la participación y la calidad de vida.

En un país donde cada vez más personas llegan a edades avanzadas, apostar por programas educativos pensados para ellas es también apostar por una sociedad más inclusiva, saludable y consciente.

Un mensaje claro: nunca es tarde para aprender

El Diploma en Calidad de Vida y Desarrollo Humano deja un mensaje poderoso: la vejez no es una etapa de cierre, sino de nuevos comienzos, cuando existen espacios adecuados, respetuosos y con sentido.

Volver a aprender, compartir y proyectarse no solo mejora la calidad de vida individual, sino que fortalece el tejido social. Porque envejecer bien también significa seguir creciendo.


📌 Información de contacto

Universidad Santa Paula
Teléfono: 2216-4400, ext. 260 con Jimena Mina

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