Por: Redacción Costa Rica Mayor
San José, 18 de Febrero del 2026. En un país donde el café es parte de la identidad nacional, una nueva investigación científica vuelve a poner esta bebida en el centro de la conversación sobre envejecimiento saludable.
Un estudio internacional divulgado por la prestigiosa revista Nature y publicado originalmente en la revista médica JAMA encontró que el consumo moderado de café con cafeína se asocia con un menor riesgo de demencia y un envejecimiento cerebral más lento.
La investigación analizó datos de más de 130.000 personas durante 43 años, convirtiéndose en uno de los seguimientos más extensos realizados sobre la relación entre cafeína y función cognitiva.
Café y salud cerebral: ¿qué dice la evidencia?
El equipo investigador utilizó información de dos grandes estudios de salud en Estados Unidos, donde los participantes registraron sus hábitos alimentarios y realizaron evaluaciones periódicas de memoria y rendimiento cognitivo.
Los resultados mostraron que quienes consumían entre dos y tres tazas de café al día —o una a dos tazas de té— presentaban una reducción significativa tanto en el riesgo de desarrollar demencia como en la velocidad del deterioro cognitivo.
Incluso en personas que consumían hasta cinco tazas diarias se observó una reducción del 18% en el riesgo de demencia en comparación con quienes consumían poca o ninguna cafeína.
Un hallazgo relevante es que los beneficios se asociaron al café con cafeína, no a las versiones descafeinadas.
¿Qué significa esto para Costa Rica?
Costa Rica envejece aceleradamente. Cada año aumenta la población mayor de 60 años y se proyecta que en las próximas décadas el país tendrá más personas adultas mayores que niños.
En este contexto, la salud cerebral se convierte en un tema estratégico. La demencia y otras enfermedades neurodegenerativas representan no solo un desafío médico, sino también económico y social, por el impacto que tienen en los sistemas de cuidado y en las familias.
Si bien el estudio divulgado por Nature es observacional —lo que significa que muestra asociación y no causalidad directa— sus resultados aportan información valiosa para reflexionar sobre hábitos cotidianos que podrían tener efectos acumulativos a largo plazo.
Café costarricense y envejecimiento activo
Para un país productor de café, este hallazgo abre una conversación interesante. Más allá del orgullo cultural, el café forma parte de la rutina diaria de miles de personas mayores en Costa Rica.
Sin embargo, los especialistas insisten en que el café por sí solo no previene la demencia. La evidencia científica coincide en que la protección de la salud cerebral depende de múltiples factores: actividad física regular, control de la presión arterial y la diabetes, estimulación cognitiva, interacción social y buena calidad del sueño.
El mensaje no es aumentar el consumo sin límites, sino comprender que un consumo moderado, dentro de un estilo de vida saludable, podría tener beneficios adicionales.
Envejecer con memoria y autonomía
La discusión sobre longevidad en Costa Rica no puede centrarse únicamente en vivir más años. El verdadero desafío es vivirlos con claridad mental, autonomía y calidad de vida.
Este estudio divulgado por Nature refuerza la necesidad de políticas públicas enfocadas en prevención, educación en salud y promoción del envejecimiento activo.
En Costa Rica Mayor sostenemos que cada decisión cotidiana cuenta. Desde lo que comemos hasta cómo nos movemos y cómo cultivamos nuestras relaciones sociales. En un país que envejece rápidamente, cuidar el cerebro es una inversión individual y colectiva.







