Soledad en personas adultas mayores en Costa Rica: 110.000 viven solas y el país aún no responde con políticas públicas integrales

Feb 25, 2026 | Noticias, slider noticias | 0 Comentarios

Autor: Costa Rica Mayor

Por: Redacción Costa Rica Mayor

San José, Costa Rica. 25 de Febrero del 2026. La soledad en la vejez dejó de ser una percepción subjetiva para convertirse en un dato concreto que interpela al país. De acuerdo con información divulgada por el Observatorio del Desarrollo de la Universidad de Costa Rica, alrededor de 110.000 personas adultas mayores viven solas en Costa Rica. La cifra no solo revela un cambio demográfico, sino que abre una discusión urgente sobre salud pública, redes comunitarias y políticas públicas orientadas al envejecimiento.

El envejecimiento poblacional avanza con rapidez. Costa Rica se acerca a una estructura demográfica donde las personas mayores de 60 años representan un porcentaje cada vez más significativo de la población. En ese contexto, vivir solo no siempre implica autonomía plena; en muchos casos puede traducirse en aislamiento social, fragilidad emocional y mayor vulnerabilidad ante emergencias médicas o económicas.

Diversos estudios internacionales han advertido que la soledad crónica en personas adultas mayores se asocia con mayor riesgo de depresión, ansiedad, deterioro cognitivo acelerado y enfermedades cardiovasculares. Incluso se ha comparado su impacto en la salud con factores de riesgo tradicionales como el sedentarismo o el tabaquismo. El aislamiento social también puede incidir en la disminución de la esperanza de vida, especialmente cuando se combina con enfermedades crónicas no controladas.

En Costa Rica, el dato de las 110.000 personas mayores que viven solas obliga a replantear la manera en que se entiende el envejecimiento activo. No basta con promover actividad física o recreación; el envejecimiento en comunidad debe convertirse en un eje estructural de la política pública. La construcción de redes de apoyo, el fortalecimiento de los centros diurnos, la articulación municipal y el impulso de programas intergeneracionales son acciones que requieren planificación estratégica y presupuesto sostenido.

Las municipalidades enfrentan un reto particular. La descentralización de servicios sociales coloca a los gobiernos locales en una posición clave para detectar casos de soledad no deseada, coordinar visitas domiciliarias y generar espacios comunitarios que fomenten la participación. Sin embargo, muchas veces estas acciones dependen de voluntariado o de esfuerzos aislados, sin una política nacional robusta que articule esfuerzos entre instituciones.

La soledad en personas adultas mayores no es un asunto exclusivamente familiar. Es un tema de salud pública, de derechos humanos y de sostenibilidad social. Cuando una persona mayor vive sin visitas frecuentes, sin redes de apoyo cercanas y sin mecanismos de seguimiento comunitario, el riesgo no solo es emocional. También aumenta la probabilidad de abandono, maltrato no detectado y empobrecimiento progresivo.

En un país que discute reformas al sistema de pensiones y sostenibilidad financiera, resulta imprescindible incorporar la dimensión social del envejecimiento. La economía de la longevidad no puede limitarse a números actuariales; debe incluir estrategias para garantizar que envejecer en Costa Rica no signifique hacerlo en aislamiento.

La cifra del Observatorio del Desarrollo no es menor. Representa miles de historias individuales y plantea una pregunta estructural: ¿está el país preparado para acompañar a quienes envejecen solos? Abordar la soledad desde políticas públicas integrales no es opcional, es una condición necesaria para garantizar dignidad, autonomía y calidad de vida en la vejez.

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