Salud mental de la persona cuidadora

Oct 27, 2025 | slider opinion, Super cuidadores | 0 Comentarios

Autor: Costa Rica Mayor

Por: Licda. Cristina Blanco Brenes,Gerontóloga, Trabajadora Social

Octubre es el mes de la Salud Mental y quiero en esta oportunidad compartir con ustedes algunas estrategias, para que las personas cuidadoras, puedan mantener una adecuada salud mental mientras cuidan a sus seres queridos.

La salud mental de la persona cuidadora es un tema clave y realmente importante, porque cuidar de otra persona, ya sea un familiar adulto mayor, alguien con discapacidad o una persona con enfermedad crónica implica una gran carga emocional, física, mental y social, hacia la persona que mantiene el rol del cuidado. Muchas veces el bienestar del cuidador queda relegado y eso puede generar consecuencias importantes.

Algunos puntos relevantes que debemos de atender y vigilar son los siguientes:

  •  Estrés crónico: la responsabilidad constante de atender a otra persona puede generar tensión continua y acumulativa.
  •  Ansiedad y depresión: sentirse sobrecargado, sin apoyo o con culpa al dedicarse tiempo así mismo, puede generar angustia en la persona cuidadora.
  •  Aislamiento social: la falta de tiempo o energía reduce las oportunidades de socializar.
  •  Síndrome de burnout del cuidador: se refiere al agotamiento físico y emocional, con pérdida de motivación que puede estar presentando la persona cuidadora.
  • Problemas físicos asociados: insomnio, dolores musculares, cansancio extremo, debilitamiento, falta de energía, pueden ser secuelas colaterales del rol del cuidado.

Ante lo anteriormente mencionado se podría presentar señales de alerta, como las siguientes:

  • Irritabilidad o tristeza persistente.
  • Sensación de no poder más o de estar atrapado.
  • Descuidar la propia salud o sus propias necesidades.
  • Pensamientos de desesperanza o culpa excesiva.

Si usted es cuidador y considera que presenta alguna de las alertas mencionadas anteriormente, puede optar por estrategias de autocuidado como las siguientes:

  • Buscar apoyo tales como redes de familiares, amistades o grupos de personas cuidadoras.
  • Pedir ayuda profesional a un psicoterapia, orientación psicológica o grupos de apoyo.
  • Aunque pueda parecer complicado o innecesario, trate de dedicar tiempo para usted mismo, puede realizar pequeños lapsos de descansos diarios, dedicar tiempo a la realización de actividades de esparcimiento o a actividades que realmente usted disfrute como, por ejemplo: leer, caminar, escuchar música, bailar, etc.
  • Practicar técnicas de manejo del estrés como respiración consciente, meditación, o ejercicio ligero como caminar, puede ayudarle a sentirse mejor.
  • Establecer límites es importante para reconocer que no todo depende de usted y que pedir ayuda no es un sinónimo fracaso o de que usted no puede hacer las cosas, si no, es pensar en usted mismo como acto de amor propio.
  • Cuidar su cuerpo; procurar mantener una buena alimentación, tener descanso suficiente, chequeos médicos periódicos.

Cuidar de otra persona es valioso, pero para poder hacerlo bien, la persona cuidadora también necesita cuidarse, y comprender que debe de priorizar su bienestar para poder cuidar adecuadamente a otra persona.

Les comparto algunas estrategias para que las personas cuidadoras mantengan una adecuada salud mental, las mismas se pueden agrupar en tres niveles: personal, social y profesional.

Desarrollaré estas estrategias para su mayor comprensión.

Estrategias personales

  • Dedique tiempo para usted mismo: reservar momentos diarios para actividades placenteras y procurar respetar siempre estos espacios, por ejemplo, ir a caminar en las mañanas o a pilates dos veces por semana en las tardes. Independientemente de la actividad que usted decida realizar, debe de ser de su agrado y referencia.
  •  Autocuidado físico: dentro de esta estrategia podemos encontrar que dormir lo suficiente, alimentarse bien, hacer ejercicio ligero, le ayudarán a liberar tensiones.
  • Realizar ejercicios de relajación y manejo del estrés: como por ejemplo practicar respiración profunda, mindfulness, yoga o meditación.
  • Organización: establecer rutinas y priorizar tareas para reducir la sensación de sobrecarga, llevar una agenda para mayor priorización de actividades.
  • Aceptar sus limitaciones: reconocer que no se puede con todo y que está bien pedir ayuda.

Estrategias sociales

  • Mantener redes de apoyo: estar en contacto con amistades, familiares o grupos comunitarios, eclesiásticos o de cualquier índole.
  • Grupos de cuidadores: compartir experiencias ayuda a sentirse acompañado y comprendido. Expresar lo que nos sucede y como nos sentimos ayuda a que nos liberemos un poco las emociones, así mismo, conocer las experiencias de las demás personas cuidadoras nos ayuda a sentir que no estamos solos en nuestra labor.
  • Pedir ayuda práctica: delegar tareas domésticas o de cuidado cuando sea posible, le permitirá que usted pueda dedicar tiempo a la realización de otras actividades.

Estrategias profesionales

  • Apoyo psicológico: acudir a terapia individual o grupal cuando sea necesario.
  • Formación: capacitarse en técnicas de cuidado para sentirse más seguro cuando realiza su labor de cuido y menos estresado.
  • Uso de recursos disponibles: programas de respiro, buscar asociaciones de cuidadores, servicios sociales.

Todas estas estrategias son la idea clave para cuidar bien de otra persona, sin descuidarnos a nosotros mismos.

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