Por: Redacción Costa Rica Mayor
El retiro acelerado del Régimen Obligatorio de Pensiones Complementarias (ROP) vuelve a generar debate en Costa Rica. La discusión no es menor: involucra la sostenibilidad del sistema de pensiones, el impacto en la economía nacional y, sobre todo, la seguridad económica de las personas adultas mayores.
En un país que envejece rápidamente y donde miles de jubilados enfrentan presión por el aumento del costo de vida, la posibilidad de retirar el ROP en un plazo más corto puede parecer una solución inmediata. Sin embargo, operadoras de pensiones, economistas y la Superintendencia de Pensiones (SUPEN) han advertido que la decisión debe analizarse con visión de largo plazo.
¿Qué es el ROP y por qué es clave para la vejez?
El ROP es un pilar complementario del sistema de pensiones costarricense. Se creó para que las personas trabajadoras acumulen un fondo adicional que complemente el régimen básico, como el IVM de la CCSS.
No es un ahorro voluntario común. Es un instrumento diseñado para distribuir ingresos durante toda la etapa de jubilación, especialmente en una sociedad donde la esperanza de vida supera los 80 años.
En términos simples, el ROP busca evitar que la persona adulta mayor quede sin ingresos suficientes en los años más avanzados de su vida.
Retiro acelerado del ROP: ¿cómo impactaría a la economía?
Desde el punto de vista macroeconómico, los fondos del ROP se invierten en el mercado financiero nacional. Estos recursos contribuyen a financiar proyectos, generar rendimientos y sostener liquidez en el sistema.
Un retiro masivo y acelerado podría reducir el capital disponible para inversión, afectar tasas de interés y presionar el mercado financiero. Aunque el sistema está diseñado para manejar flujos, una modificación estructural podría tener efectos en cadena.
Pero más allá de la economía nacional, el impacto más delicado se produce a nivel individual.
El riesgo para las personas adultas mayores
Costa Rica enfrenta un proceso acelerado de envejecimiento poblacional. Cada vez más personas vivirán 20 o 30 años después de jubilarse. Si el ROP se retira en pocos años, el ingreso complementario podría agotarse antes de que finalice la vida de la persona pensionada.
En otras palabras, recibir más dinero hoy podría significar no tener complemento en la vejez avanzada.
El debate no es solo financiero. Es social y demográfico.
Entre la necesidad inmediata y la sostenibilidad futura
Muchas personas adultas mayores enfrentan gastos crecientes en medicamentos, alimentación y vivienda. En ese contexto, disponer del fondo acumulado puede representar un alivio necesario.
Sin embargo, el sistema de pensiones fue diseñado bajo criterios actuariales para proteger a las personas en el largo plazo. El desafío es equilibrar la urgencia económica actual con la estabilidad futura.
Pensiones en Costa Rica: un debate que requiere visión estratégica
El retiro acelerado del ROP reabre preguntas fundamentales sobre el sistema de pensiones en Costa Rica:
¿Son suficientes las pensiones básicas actuales?
¿Cómo proteger el poder adquisitivo de las personas adultas mayores?
¿Qué estrategias garantizan ingresos sostenibles en una sociedad que envejece?
El país necesita una conversación técnica, pero también humana.
Porque una pensión no es solo un depósito mensual. Es autonomía, es dignidad y es tranquilidad en la etapa más vulnerable de la vida.
Costa Rica envejece: decisiones de hoy, consecuencias de mañana
El envejecimiento poblacional no es un problema, es una realidad estructural. Las decisiones que se tomen hoy sobre el ROP impactarán directamente la calidad de vida de miles de personas adultas mayores en las próximas décadas.
Optimizar el sistema de pensiones requiere equilibrio, evidencia y enfoque de derechos humanos.
En un país que apuesta por la longevidad, la seguridad económica en la vejez no puede depender únicamente de soluciones de corto plazo.
El retiro acelerado del ROP no es solo un tema financiero.
Es una decisión que define cómo queremos envejecer como sociedad.







