“Queremos envejecer tranquilos”: lo que las personas adultas mayores le piden a quienes aspiran a gobernar Costa Rica en 2026

Ene 7, 2026 | El reporte, Opinión, Slider el reporte, slider opinion | 0 Comentarios

Autor: Costa Rica Mayor
Por: Redacción Costa Rica Mayor. Colabora: Eduardo Méndez, Abogado.

San José, Costa Rica – 7 de enero de 2026. A pocas semanas de las elecciones nacionales, el país discute promesas, cifras y planes de gobierno. Pero hay una pregunta que para miles de personas adultas mayores es mucho más concreta y urgente: ¿cómo vamos a vivir los próximos años?

Al revisar los planes de gobierno presentados ante el Tribunal Supremo de Elecciones y escuchar las voces de personas mayores en comunidades urbanas y rurales, emerge un mensaje claro: la vejez ya no quiere discursos; exige certezas. Certezas en ingresos, cuidados, salud, respeto y protección.

“La pensión no alcanza para vivir, apenas para sobrevivir”

Para don Carlos Ramírez, de 72 años, pensionado del IVM y vecino de Desamparados, el tema económico es el punto de partida de cualquier conversación política.

“Yo no quiero lujos. Quiero saber que puedo pagar la luz, la comida y mis pastillas sin estar pidiéndole plata a mis hijos. Cuando oigo hablar de reformas a pensiones, lo único que pido es que no nos dejen peor de como ya estamos”, señala.

Los planes de gobierno incluyen referencias a la sostenibilidad del sistema de pensiones, al fortalecimiento de las pensiones no contributivas y a la ampliación de la cobertura. Sin embargo, para la población mayor, el reclamo es claro: que ninguna persona envejezca en pobreza ni con miedo al fin de mes.

Cuidados que funcionen, no solo en el papel

Costa Rica envejece rápidamente y con ello crecen las situaciones de dependencia, soledad y sobrecarga familiar. En ese contexto, varios planes proponen fortalecer redes de cuido, centros diurnos y servicios comunitarios.

Para doña María Elena Vargas, de 80 años, vecina de Grecia y cuidadora de su hermana con demencia, el tema es profundamente personal.

“Yo amo a mi hermana, pero ya no doy más. El cuido cansa el cuerpo y la cabeza. Uno escucha que hay programas, pero en la práctica cuesta mucho acceder. Lo que pedimos es que el Estado esté de verdad, no solo en los papeles”, afirma.

Las personas adultas mayores y sus familias piden servicios cercanos, accesibles y oportunos, que alivien la carga del cuidado y prevengan el abandono y el maltrato.

Salud sin esperas eternas y con enfoque en la vejez

El acceso a la salud es otro eje central. En los programas de gobierno aparecen propuestas para reforzar la atención primaria, ampliar servicios especializados y preparar al sistema para una población cada vez más longeva.

Don Luis Fernando Quesada, de 69 años, vecino de Limón, lo resume así:

“Uno siente que cuando cumple cierta edad pasa al final de la fila. Las citas duran meses y a veces años. Envejecer no debería significar resignarse a esperar”.

La demanda es clara: más geriatría, atención integral y seguimiento continuo, especialmente para enfermedades crónicas y condiciones como las demencias.

Respeto, participación y fin del edadismo

Más allá de lo material, hay una exigencia cultural que atraviesa todas las edades: respeto. Las personas adultas mayores rechazan la infantilización, la exclusión laboral y la idea de que ya “no aportan”.

Doña Rosaura Molina, de 66 años, exdocente y vecina de Cartago, lo expresa con firmeza:

“Todavía tenemos mucho que dar. Queremos participar, trabajar si así lo deseamos, opinar y decidir. No queremos que nos vean como una carga, sino como personas con derechos”.

Algunos planes incluyen propuestas para promover la participación social, el empleo 45+ y el combate a la discriminación por edad. Para la ciudadanía mayor, esto debe traducirse en acciones concretas y medibles.

Protección frente al maltrato y las estafas

Finalmente, hay un tema que genera creciente preocupación: la violencia patrimonial, las estafas y el maltrato institucional o familiar. Las personas mayores piden protección real, con rutas claras de denuncia y respuesta rápida del Estado.

“A muchos nos da miedo denunciar porque no sabemos qué va a pasar después. Necesitamos sentir que alguien nos va a creer y proteger”, comenta don Carlos.

La vejez también vota… y recuerda

En 2026, las personas adultas mayores no solo representan un grupo creciente de votantes; representan memoria, experiencia y una visión clara de lo que el país debe corregir.

El mensaje hacia quienes aspiran a la Presidencia es directo y contundente:
queremos envejecer con dignidad, sin miedo, sin pobreza y sin ser invisibles.

Porque, como repiten muchas personas mayores en las comunidades, “el futuro no se improvisa… y la vejez tampoco”.

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