Por: Redacción Costa Rica Mayor.
El descenso de temperaturas aumenta los riesgos de salud en la vejez y exige acciones inmediatas de familias, comunidades e instituciones.
San José, Costa Rica – 3 de febrero de 2026. Costa Rica atraviesa una ola de frío que ha provocado un descenso sostenido de las temperaturas en distintas regiones del país, especialmente durante la noche y la madrugada. Este fenómeno, asociado a la influencia de frentes fríos y vientos del norte, representa un riesgo particular para la salud y el bienestar de las personas adultas mayores.
De acuerdo con información del Instituto Meteorológico Nacional, las condiciones de temperaturas bajas se mantendrán en el Valle Central y zonas altas del país durante los próximos días. Aunque para gran parte de la población el frío puede resultar incómodo, en la vejez puede convertirse en un factor de riesgo serio si no se toman medidas oportunas.
¿Por qué el frío afecta más a las personas adultas mayores?
Con el envejecimiento, el cuerpo pierde capacidad para regular su temperatura interna. Esto incrementa la probabilidad de hipotermia, infecciones respiratorias, complicaciones cardiovasculares y descompensaciones de enfermedades crónicas como hipertensión, diabetes o padecimientos pulmonares.
A esta condición fisiológica se suma una realidad social persistente: muchas personas adultas mayores viven solas, en viviendas con limitada protección térmica o con ingresos que no siempre permiten cubrir adecuadamente necesidades básicas como abrigo, calefacción segura o atención médica preventiva.
Medidas clave para reducir riesgos en la vejez
Ante la actual ola de frío, profesionales de la salud recomiendan reforzar acciones simples pero fundamentales para proteger a las personas adultas mayores:
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Utilizar ropa abrigada en capas, gorros, medias y cobijas, especialmente durante la noche.
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Mantener las viviendas protegidas de corrientes de aire y evitar el uso de fuentes de calor improvisadas o inseguras.
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Garantizar una alimentación suficiente y balanceada, que aporte energía al organismo.
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Vigilar señales de alerta como temblores persistentes, confusión, somnolencia excesiva o dificultad para respirar.
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Fortalecer la red de apoyo familiar y comunitaria, especialmente con personas mayores que viven solas o tienen movilidad reducida.
Importancia de la atención oportuna en salud
La Caja Costarricense de Seguro Social recuerda que ante cualquier síntoma respiratorio, fiebre, descompensación o malestar inusual, es fundamental buscar atención médica a tiempo, en especial cuando se trata de personas adultas mayores con enfermedades preexistentes.
El frío no solo agrava condiciones físicas, sino que también puede impactar el bienestar emocional, aumentar el aislamiento y limitar la movilidad, factores que deben considerarse de forma integral en la atención de la vejez.
Proteger la vejez también es una responsabilidad social
Las olas de frío no son únicamente un evento climático. Son una prueba del compromiso colectivo con las personas que envejecen. Proteger a las personas adultas mayores frente a estas condiciones no es un gesto de caridad, sino una acción necesaria para garantizar una vida digna y segura.
Desde Costa Rica Mayor reiteramos que envejecer con dignidad implica no pasar frío, no estar solo y no enfrentar riesgos evitables. En contextos como el actual, la prevención y el acompañamiento pueden marcar la diferencia entre el cuidado oportuno y una emergencia evitable.





