Por: Redacción Costa Rica Mayor
San José, 14 de octubre de 2025
El envejecimiento poblacional y la falta de empleos formales están dejando a miles de personas adultas mayores fuera de los sistemas de protección social. Según el IV Informe del Observatorio del Envejecimiento de la Universidad de Costa Rica (2024), más del 56 % de las personas de 65 años y más (306 551 personas) no recibe una pensión contributiva básica, es decir, no cotiza ni se beneficia de ningún régimen obligatorio de pensiones.
Incluso descontando a quienes obtienen una pensión del Régimen No Contributivo (RNC) —alrededor de 91 000 personas con un ingreso mensual promedio de ₡82 000— persiste un grupo de más de 215 000 adultos mayores cuya situación económica y de bienestar es incierta.
Un mercado laboral que excluye a los mayores
El informe advierte que la cobertura del sistema de pensiones se ve comprometida por el deterioro del empleo formal y el alto nivel de informalidad.
En 2023, más de 425 000 personas (19 % de la fuerza laboral) no cotizaban para ningún régimen, y el 37,3 % de los ocupados laboraba en condiciones informales, es decir, sin seguridad social ni aportes a la Caja Costarricense de Seguro Social.
Esta falta de cotización agrava las desigualdades y amenaza la sostenibilidad financiera del Régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) de la CCSS, pues cada vez hay menos trabajadores activos y más personas pensionadas.
La feminización de la vulnerabilidad
Otro hallazgo relevante del informe es la brecha de género. Las mujeres mayores enfrentan condiciones laborales más precarias: participan más en el empleo informal, tienen menores ingresos y asumen mayor carga de cuidados no remunerados.
Como consecuencia, muchas llegan a la vejez sin los años de cotización necesarios, con pensiones reducidas o, en el peor de los casos, sin ningún ingreso estable.
Un llamado urgente a la acción
El Observatorio del Envejecimiento subraya que el país enfrenta un triple desafío: el rápido crecimiento del grupo de personas mayores, la informalidad laboral y la insuficiencia de las políticas públicas para garantizar un envejecimiento digno.
De mantenerse las tendencias actuales, la población de 65 años y más superará el millón de personas en 2040, representando casi el 20 % de la población total.
Desde Costa Rica Mayor, hacemos eco del llamado de la UCR: es urgente fortalecer la seguridad social, crear incentivos para la formalidad y promover la empleabilidad de las personas mayores.
El trabajo digno y la pensión justa son derechos fundamentales que aseguran no solo el bienestar de las personas mayores, sino también la sostenibilidad del país.





