Por: Redacción Costa Rica Mayor.com
En Costa Rica, la vejez dejó de ser un fenómeno marginal para convertirse en una transformación demográfica de gran impacto social, económico y político. Así lo confirman los datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), que muestran un crecimiento sostenido de la población adulta mayor y proyecciones que consolidan esta tendencia para las próximas décadas.
De acuerdo con las Estimaciones y Proyecciones Nacionales de Población 1950–2100, entre los años 2025 y 2050 la cantidad de personas de 65 años y más se duplicará en todas las provincias del país. Este dato marca un punto de inflexión: la vejez ya no es una minoría demográfica, sino un grupo poblacional con un peso cada vez más determinante en la estructura nacional.
La población adulta mayor en Costa Rica hoy
Las cifras más recientes del INEC estiman que en 2024 viven en Costa Rica alrededor de 576.017 personas de 65 años y más, lo que representa aproximadamente el 11,1 % de la población total. Esta proporción continuará aumentando de forma acelerada, configurando un país cada vez más longevo.
Este cambio no es casual. Responde a tres procesos demográficos claramente identificados por el INEC:
Por un lado, la disminución sostenida de la fecundidad, con tasas de nacimientos cada vez más bajas.
Por otro, el aumento de la esperanza de vida, producto de mejoras históricas en salud pública, acceso a servicios y condiciones de vida.
Y finalmente, una transición demográfica acelerada, que ha hecho que la proporción de personas adultas mayores crezca de manera constante desde inicios del siglo XXI.
Para dimensionar el cambio: en el año 2000, solo el 5,6 % de la población tenía 65 años o más; para el 2022, esta cifra ya había alcanzado el 10,1 %, y continúa en ascenso.
Más longevidad, más retos sociales
El envejecimiento poblacional es uno de los mayores logros sociales del país, pero también uno de sus principales desafíos estructurales. Los datos del INEC evidencian que vivir más años no siempre significa vivir mejor.
Esperanza de vida y condiciones de envejecimiento
Las proyecciones demográficas indican que la esperanza de vida al nacer seguirá aumentando, acercándose a los 84 años en 2050 y superando los 89 años hacia finales de siglo. Este avance implica que las personas vivirán más tiempo, pero también más años con necesidades complejas de atención en salud, cuido, acompañamiento y apoyo social.
Pobreza, empleo y pensiones en la vejez
Las estadísticas muestran una realidad preocupante: una parte importante de las personas adultas mayores enfrenta condiciones de vulnerabilidad económica. Cerca del 26,6 % vive en situación de pobreza, solo 13,3 % mantiene un empleo activo, 48,2 % no recibe pensión y 2,1 % no cuenta con seguro social.
Estas cifras reflejan una paradoja del envejecimiento en Costa Rica: una mayor longevidad que no siempre va acompañada de seguridad económica ni protección social suficiente.
Cuido y dependencia: un reto silencioso
Los análisis basados en encuestas del INEC muestran que más del 60 % de las personas adultas mayores requiere algún tipo de asistencia, ya sea para la movilidad, las tareas domésticas o el cuidado directo. En la práctica, este cuido recae principalmente en los hogares, y de manera desproporcionada en mujeres cuidadoras, muchas veces sin apoyo institucional suficiente.
Esta situación vuelve urgente el fortalecimiento de políticas públicas de cuido y corresponsabilidad social.
¿Hacia dónde va Costa Rica ante el envejecimiento?
Las proyecciones del INEC confirman que el país atraviesa una transición demográfica profunda e irreversible. No solo aumenta el número de personas adultas mayores, sino también su peso relativo dentro de la sociedad costarricense.
Este escenario exige una revisión seria y urgente de las políticas públicas, incluyendo la sostenibilidad del régimen de pensiones, la adaptación del sistema de salud, el fortalecimiento del Sistema Nacional de Cuidados, la promoción de ingresos dignos y la construcción de entornos amigables con la edad, desde el transporte hasta los espacios públicos y comunitarios.
Vejez digna: un derecho, no un privilegio
Desde Costa Rica Mayor reafirmamos una idea fundamental: envejecer bien no es un privilegio, es un derecho humano. Los datos del INEC no solo describen tendencias poblacionales; también señalan responsabilidades colectivas del Estado, la sociedad civil y la ciudadanía para garantizar que las personas adultas mayores vivan con dignidad, autonomía, participación y bienestar.
Porque una sociedad que no se prepara para su propia longevidad está dejando atrás a una parte esencial de su población. Y los datos oficiales lo confirman: la vejez ya no es minoría en Costa Rica, y llegó para quedarse.





