Japón ya vive lo que Costa Rica vivirá en 20 años: el reto de una sociedad longeva

Mar 16, 2026 | Noticias, slider noticias | 0 Comentarios

Autor: Costa Rica Mayor
Por: Redacción Costa Rica Mayor.com

Por décadas Japón ha sido considerado un “laboratorio del futuro”. No por su tecnología o su economía, sino por algo aún más profundo: su población está envejeciendo más rápido que la de casi cualquier país del mundo. Lo que hoy ocurre en Japón es, en muchos sentidos, una anticipación de lo que países como Costa Rica comenzarán a experimentar en las próximas décadas.

Actualmente Japón es el país con mayor proporción de personas mayores del planeta. Según datos oficiales del gobierno japonés y del Banco Mundial, casi el 29% de la población japonesa tiene 65 años o más, lo que convierte a Japón en una “sociedad superenvejecida”. Esto significa que prácticamente una de cada tres personas es adulta mayor.

Este fenómeno no ocurrió de la noche a la mañana. Japón pasó de tener una población relativamente joven en la década de 1960 a convertirse en la sociedad más envejecida del mundo en menos de 60 años. Dos factores explican este cambio: la caída de la natalidad y el aumento de la esperanza de vida.

Hoy la esperanza de vida en Japón supera los 84 años, una de las más altas del planeta según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

El mismo proceso ya comenzó en Costa Rica

Aunque Costa Rica aún es un país relativamente más joven que Japón, la tendencia demográfica es muy similar.

Datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) muestran que actualmente alrededor del 12% de la población costarricense tiene 65 años o más. Sin embargo, las proyecciones indican que este porcentaje crecerá rápidamente.

Según estimaciones del INEC y de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL):

  • Para 2050, cerca del 20% de la población costarricense tendrá 65 años o más.

  • Esto significa que la cantidad de personas mayores se duplicará en las próximas décadas.

En otras palabras, Costa Rica recorrerá en unos 20 o 30 años un proceso demográfico que a Japón le tomó varias décadas, pero con una velocidad cada vez mayor.

Más personas mayores que niños

Uno de los cambios más visibles en las sociedades envejecidas es la transformación de la estructura poblacional.

En Japón ya ocurre algo que hace pocas décadas parecía impensable: hay más personas mayores que niños. La tasa de natalidad japonesa es de aproximadamente 1,3 hijos por mujer, muy por debajo del nivel necesario para reemplazar a la población. Hoy, la tasa global de fecundidad de Costa Rica se encuentra aproximadamente en 1,2 hijos por mujer, según los datos más recientes del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC)

Costa Rica también se acerca a ese escenario. Según el INEC, la tasa de fecundidad del país cayó de más de 3 hijos por mujer en los años noventa a cerca de 1,4 hijos en la actualidad, una de las más bajas de América Latina.El nivel necesario para que una población se mantenga estable se llama “tasa de reemplazo”, que es 2,1 hijos por mujer

Este cambio demográfico transforma profundamente la sociedad. Significa menos niños en las escuelas, más personas jubiladas y una mayor demanda de servicios de salud y cuidados.

El impacto en las pensiones y la economía

El envejecimiento poblacional también tiene consecuencias económicas importantes.

En Japón, el crecimiento del número de personas mayores ha obligado a replantear políticas públicas clave como el sistema de pensiones, el mercado laboral y los servicios de cuidado de larga duración.

En Costa Rica, el debate ya comenzó. Actualmente el Régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) de la Caja Costarricense de Seguro Social paga pensiones a cerca de 393.000 personas, y esa cifra seguirá creciendo en las próximas décadas debido al envejecimiento poblacional.

La Superintendencia de Pensiones (Supén) ha advertido que el país deberá realizar reformas estructurales para garantizar la sostenibilidad del sistema.

Una sociedad diferente

Pero el envejecimiento no es únicamente un desafío. También representa una oportunidad.

Japón ha desarrollado lo que muchos especialistas llaman la “economía de la longevidad” o economía plateada: un conjunto de productos, servicios y políticas diseñadas para una población cada vez más longeva.

Hoy existen en Japón:

  • ciudades adaptadas para personas mayores

  • tecnologías para vivir más tiempo de manera independiente

  • robots de asistencia

  • transporte accesible

  • comunidades diseñadas para el envejecimiento activo

Este modelo comienza a generar interés en muchos países que también están envejeciendo.

Prepararse para una nueva etapa demográfica

El envejecimiento de la población es, en realidad, una buena noticia. Significa que las personas viven más tiempo gracias a mejores condiciones de salud, educación y desarrollo social.

Sin embargo, también exige cambios importantes en la forma en que las sociedades se organizan.

Lo que Japón vive hoy —una sociedad donde casi una tercera parte de la población es adulta mayor— anticipa el futuro que países como Costa Rica enfrentarán en las próximas décadas.

Prepararse para esa transición será uno de los grandes desafíos del siglo XXI.

Porque, al final, envejecer como sociedad no es el problema. El verdadero reto es aprender a hacerlo bien.

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