Por: Redacción Costa Rica Mayor.com
Cada 8 de marzo, el mundo conmemora el Día Internacional de la Mujer, una fecha que invita a reflexionar sobre los avances y los desafíos pendientes en materia de igualdad. En Costa Rica, uno de los fenómenos demográficos que más influirá en el futuro social y económico del país es la feminización del envejecimiento.
Este concepto describe una realidad cada vez más visible: las mujeres viven más años que los hombres y, por lo tanto, son mayoría en la población adulta mayor. En un país que envejece rápidamente, entender la situación de las mujeres mayores resulta fundamental para el diseño de políticas públicas, sistemas de cuidados y oportunidades dentro de la llamada economía plateada.
De acuerdo con proyecciones del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) para 2026, Costa Rica supera los 5,2 millones de habitantes, y el grupo de personas mayores crece con rapidez. Hoy el país cuenta con más de 540.000 personas de 65 años o más, y más de la mitad son mujeres.
En el marco del Día Internacional de la Mujer, estos son diez datos clave que explican la feminización del envejecimiento en Costa Rica.
El primer dato es la mayor esperanza de vida de las mujeres. Según el INEC, la esperanza de vida femenina supera los 83 años, mientras que la masculina ronda los 78 años. Esta diferencia explica por qué las mujeres predominan en las edades avanzadas.
El segundo dato es que las mujeres son mayoría entre las personas mayores. En el grupo de 65 años y más, aproximadamente 53 % son mujeres, lo que confirma la tendencia de feminización del envejecimiento.
El tercer dato es que Costa Rica cuenta con cerca de 390.000 mujeres de 60 años y más. Este grupo demográfico crece cada año debido a la combinación de mayor longevidad y reducción de la natalidad.
El cuarto dato es que muchas mujeres mayores viven solas. El INEC ha documentado que la viudez es significativamente más frecuente entre mujeres mayores, lo que aumenta la probabilidad de que enfrenten la vejez sin pareja.
El quinto dato es que las trayectorias laborales femeninas impactan las pensiones. Muchas mujeres mayores dedicaron gran parte de su vida al trabajo doméstico o de cuidados no remunerados, lo que se traduce en pensiones más bajas o ausencia de cotizaciones suficientes.
El sexto dato es que las mujeres mayores tienen mayor riesgo de pobreza en la vejez. Estudios demográficos muestran que la brecha económica acumulada a lo largo de la vida laboral se refleja en ingresos menores durante la jubilación.
El séptimo dato es que las abuelas siguen siendo pilares de las familias costarricenses. En miles de hogares del país, las mujeres mayores desempeñan un rol clave en el cuidado de nietos y apoyo familiar, especialmente en contextos de doble jornada laboral de los padres.
El octavo dato es que las mujeres mayores lideran múltiples procesos comunitarios. En asociaciones comunales, grupos parroquiales, organizaciones de voluntariado y programas sociales, la presencia de mujeres mayores es predominante.
El noveno dato es que las mujeres mayores también participan activamente en la economía plateada. Muchas continúan trabajando, emprendiendo o participando en programas de educación permanente, lo que demuestra que la longevidad también puede ser una oportunidad económica.
El décimo dato es que Costa Rica envejece rápidamente. Las proyecciones demográficas indican que hacia 2050 una de cada cinco personas en el país será mayor de 65 años, lo que significa que la presencia de mujeres mayores será aún más significativa.
Mujeres mayores: protagonistas del nuevo rostro demográfico del país
Costa Rica vive una transformación silenciosa pero profunda. La combinación de baja natalidad y mayor esperanza de vida está cambiando la estructura de la población.
En este contexto, las mujeres mayores no solo representan un grupo creciente, sino también un sector clave para comprender el futuro social, económico y cultural del país.
Hablar de envejecimiento en Costa Rica implica reconocer el aporte de millones de mujeres que han sostenido familias, comunidades y redes de cuidado durante décadas.
En este Día Internacional de la Mujer, reconocer la feminización del envejecimiento también significa impulsar políticas públicas que garanticen autonomía, seguridad económica, salud y participación social para las mujeres mayores.
Porque el futuro de Costa Rica será, en buena medida, un futuro más longevo… y también más femenino.



