¿Está en riesgo la pensión del IVM en Costa Rica?, Lo que deben saber las personas mayores sobre el futuro del sistema de pensiones

Mar 10, 2026 | Noticias, slider noticias | 0 Comentarios

Autor: Costa Rica Mayor
Por: Redacción Costa Rica Mayor.com

En las últimas semanas el régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) volvió a ocupar titulares en Costa Rica. Informes técnicos, discusiones internas en la institución y análisis publicados por medios especializados han puesto sobre la mesa una pregunta que preocupa a miles de trabajadores y personas mayores: ¿está en riesgo el sistema de pensiones del país?

La respuesta corta es que las pensiones actuales no están en peligro inmediato, pero el sistema enfrenta desafíos estructurales que obligan a tomar decisiones para garantizar su sostenibilidad en el futuro.

El debate gira en torno a cómo fortalecer el principal régimen de pensiones del país, del cual dependen cientos de miles de personas jubiladas y más de un millón de trabajadores que hoy cotizan esperando una pensión en el futuro.

Un sistema clave para la seguridad económica en la vejez

El IVM es el régimen que protege a las personas cuando enfrentan tres situaciones: invalidez, vejez o fallecimiento del asegurado, en cuyo caso sus familiares pueden recibir una pensión.

Actualmente el sistema paga pensiones a cientos de miles de personas jubiladas en Costa Rica, y se financia principalmente mediante las cotizaciones de trabajadores, patronos y el Estado.

Durante décadas el modelo funcionó bajo un principio de solidaridad: las personas que trabajan hoy financian las pensiones de quienes ya están jubilados. Sin embargo, este equilibrio depende de una condición fundamental: que haya suficientes trabajadores activos aportando al sistema.

El envejecimiento de Costa Rica cambia las reglas del juego

El principal desafío que enfrenta el IVM es el envejecimiento acelerado de la población costarricense.

Costa Rica vive una transformación demográfica profunda. Cada año nacen menos niños y las personas viven más tiempo. Este cambio es positivo desde el punto de vista de la salud y la calidad de vida, pero genera presión sobre los sistemas de pensiones.

Cuando el IVM fue diseñado, había muchos más trabajadores cotizando por cada pensionado. Hoy esa relación se está reduciendo progresivamente.

En términos simples, cada vez hay más personas jubiladas y menos trabajadores financiando el sistema, lo que obliga a revisar las reglas para que el modelo siga siendo viable en el largo plazo.

Reformas que se postergaron durante años

Los especialistas señalan que el debate actual no surgió de un día para otro. Desde hace más de una década distintos estudios actuariales advirtieron que el sistema requería ajustes para enfrentar el cambio demográfico.

Entre las medidas que se han discutido en diferentes momentos se encuentran:

  • ajustes en las cotizaciones al sistema

  • cambios en la fórmula de cálculo de las pensiones

  • reformas en la edad de retiro

  • fortalecimiento de las reservas del régimen

Sin embargo, muchas de estas decisiones se han postergado durante años debido a su sensibilidad política y social.

Hoy el debate vuelve a tomar fuerza porque las proyecciones indican que, si no se realizan ajustes, el sistema podría enfrentar dificultades financieras en las próximas décadas.

Las pensiones actuales no están en peligro

A pesar de las preocupaciones que han surgido en la opinión pública, los expertos coinciden en un punto importante: las pensiones que hoy reciben las personas jubiladas están garantizadas.

El IVM cuenta con reservas acumuladas durante décadas y continúa recibiendo aportes de los trabajadores activos.

El verdadero desafío está en garantizar que las futuras generaciones también puedan recibir una pensión adecuada.

Por esa razón, el debate se centra principalmente en las reglas que aplicarán para quienes se pensionarán en los próximos 20 o 30 años.

Un debate que definirá el futuro de la vejez en Costa Rica

El sistema de pensiones es una de las columnas centrales del modelo social costarricense. Garantizar ingresos en la vejez no solo es un asunto financiero, sino también un tema de dignidad, autonomía y derechos humanos de las personas mayores.

Por eso, las decisiones que se tomen sobre el IVM en los próximos años tendrán un impacto profundo en el país.

Costa Rica enfrenta un desafío histórico: adaptar su sistema de protección social a una sociedad que envejece rápidamente.

La pregunta ya no es si el país debe prepararse para ese cambio, sino qué decisiones se tomarán para asegurar que envejecer en Costa Rica siga siendo sinónimo de seguridad y dignidad.

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