Por: Redacción Costa Rica Mayor
San José, junio de 2025 – Un reciente estudio de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), revela el panorama de salud de nuestro país durante el periodo 2019–2023. Los datos confirman una realidad que preocupa: las enfermedades cardiovasculares, las respiratorias, el cáncer y la diabetes siguen siendo las primeras causas de consulta, hospitalización y fallecimiento.
Según este informe, las enfermedades del corazón —infartos, arritmias, complicaciones de la hipertensión— encabezan la lista de muertes en Costa Rica. Detrás se encuentran los desórdenes respiratorios, seguidos por casos relacionados con el cáncer y condiciones derivadas de la diabetes. El documento de la CCSS subraya que estas enfermedades no sólo presentan alta incidencia, sino también una evolución progresiva en la severidad del cuadro de salud pública.
La combinación de una población envejecida y con comorbilidades hace patente la necesidad de fortalecer las estrategias de prevención. En este sentido, el informe destaca que, aunque las consultas ambulatorias con enfermedades crónicas han aumentado, persisten brechas en el acceso y la oportunidad de las resoluciones médicas. Esto repercute en una atención tardía y en peores pronósticos para quienes padecen estas patologías .
Para revertir esta tendencia, la CCSS está priorizando un enfoque integral que articule la atención primaria, la promoción de estilos de vida saludables y el fortalecimiento de las rutas asistenciales. El objetivo es garantizar detección temprana y tratamiento oportuno, evitando complicaciones que pueden convertirse en hospitalizaciones prolongadas o desenlaces fatales.
En este sentido, la CCSS también impulsará campañas educativas enfocadas en la prevención cardiovascular, manejo de la funcionabilidad respiratoria y control de peso, hipertensión y glucemias altas. Estas orientaciones se suman a políticas sanitarias dirigidas a la adherencia terapéutica, seguimiento clínico efectivo y encadenamiento oportuno con hospitales y especialistas.
La tendencia actual se convierte en una oportunidad para reforzar la cultura de prevención en Costa Rica. Si bien el sistema goza de indicadores comparativamente favorables en la región, el desafío es ampliar la atención efectiva a todos los segmentos de la población. Por ello, el informe recomienda fortalecer los recursos para EBAIS (Equipos Básicos de Atención Integral en Salud), reducir tiempos de espera y optimizar los procesos administrativos asociados a las consultas, exámenes e internamientos.
Este diagnóstico también invita a la ciudadanía a involucrarse activamente. La responsabilidad individual y comunitaria en el cuidado de la salud, así como el reclamo informado de mejores servicios, pueden ser motores de cambio real. Costa Rica tiene la base institucional; ahora necesita asegurar su traducción en experiencias médicas que prevengan lesiones, eviten muertes prematuras y prolonguen la vida con calidad.





