Cultura del vino. Acompañamientos simples e infaltables: Pan rústico o baguette, aceitunas, almendras o nueces tostadas y amigos.

Feb 17, 2026 | Frecuencia de vida, slider frecuencia de vida | 0 Comentarios

Autor: Costa Rica Mayor

Decía George Brassens “El mejor vino no es necesariamente el más caro sino el que se comparte”

Por: Jorge Camacho Fallas, Adulto Mayor, especialista en vinos.

Febrero 2026. Hoy quisiera conversar acerca del vino tinto, hace unos 20 años en compañía de mi padre, comencé a conocer sobre este maravilloso mundo que cada día nos enseña que hay mitos y realidades que sólo con los años aprendes a diferenciar, sabores, aromas, a apreciar los producidos en Chile, Argentina, Estado Unidos, Australia, Italia, Alemania, Francia, España (mis favoritos) o Portugal, entre otros.

Cada país tiene sus características de producción, envejecimiento (añejado) y condiciones de embotellado, pero eso es otra historia; me permito exponer pinceladas básicas para que se adentren en este mundo ahora que, por nuestra edad, teneos más tiempo de reunirnos para compartir.

El vino tinto es una bebida elaborada a partir de uvas oscuras cuyo jugo fermenta junto con la piel. Ese contacto con la piel es lo que le da su color rojo, que puede variar desde tonos rubí brillantes hasta colores más intensos y profundos. Además del color, la piel aporta aromas, sabores y unas sustancia llamadas taninos, que producen una sensación ligeramente seca en la boca.

Existen muchas variedades de uvas utilizadas para hacer vino tinto. Una de las más conocidas es Cabernet Sauvignon, que produce vinos intensos, con sabores a frutas oscuras como mora o ciruela, y a veces notas de madera o especias. Merlot suele ser más suave y fácil de beber, con sabores frutales y menos taninos. Pinot Noir es más ligero y delicado, con aromas a cereza o frambuesa. Otra variedad popular es Malbec, conocida por su color profundo y sabores frutales marcados.

En España existen zonas muy reconocidas por la calidad de sus vinos, y este es uno de los países que más he seguido, vinos de La Rioja, Ribera del Duero y Castilla-La Mancha. Rioja es famosa por vinos equilibrados y elegantes, muchas veces envejecidos en barricas de roble que les aportan aromas a vainilla y especias.

Ribera del Duero produce vinos más intensos y estructurados, con sabores profundos a frutas maduras. Por su lado, Castilla-La Mancha, una de las regiones vitivinícolas más grandes del mundo, ofrece vinos de excelente relación calidad-precio y estilos variados.

Una de las uvas más importantes en estas regiones es la Tempranillo. Es la variedad emblemática de La Rioja y Ribera del Duero. Produce vinos con buen cuerpo, sabores a cereza, ciruela y a veces notas de cuero o tabaco cuando envejecen. Es una uva versátil que puede dar vinos jóvenes y frescos, pero también vinos complejos ideales para guarda.

En cuanto a las categorías, los vinos Reserva suelen envejecer al menos un par de años entre barrica y botella. Este proceso les aporta mayor suavidad, aromas más complejos y una estructura más redonda. Para quienes comienzan, un Rioja Reserva o un Ribera del Duero de uva Tempranillo puede ser una excelente manera de descubrir el mundo del vino tinto.

El vino tinto casi siempre se disfruta más cuando tiene algo sencillo al lado. Si hablamos de una reunión tranquila de conversación compartiendo un vino con amigos, estas son sugerencias fáciles y que son perfectas para esas ocasiones

Queso semicurado o curado (tipo manchego): combina muy bien con vino Tempranillo, Rioja o Ribera del Duero. Queso Gouda o Edam son suaves y agradables, ideales si el vino no es muy potente. Queso Brie o Camembert: cremosos, funcionan mejor con vinos no demasiado tánicos (secos).

Jamones y fiambres como el jamón serrano o ibérico, clásico absoluto con vinos españoles. Lomo embuchado, salami o chorizo español suave; la grasa del jamón equilibra los taninos del vino y hace que se sienta más suave.

Acompañamientos simples e infaltables: Pan rústico o baguette, aceitunas, almendras o nueces tostadas y amigos.

Anímese, prepare una reunión con sus amigos, un Rioja Reserva o un Tempranillo de Ribera del Duero, Un Merlot de Castilla de La Mancha, acompañado de queso manchego semicurado, jamón serrano, pan artesanal, un pequeño plato de aceitunas. Nada complicado, todo clásico. La idea no es impresionar con sofisticación, sino crear un ambiente cómodo donde el vino acompañe la conversación, siempre disfrutándolo con responsabilidad y moderación.

Espero les haya motivado para encontrarse con el buen sabor y la grata compañía de un vino tinto.

Ortega y Gasset lo definió así “El vino da brillantez a las campiñas, exalta los corazones, enciende las pupilas y enseña los pies a bailar”

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