San José, Costa Rica. 02/01/2026
Desde el 1.º de enero de 2026, entró en vigencia un aumento en las cotizaciones al Régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) de la Caja Costarricense de Seguro Social, una medida que busca fortalecer la sostenibilidad del principal sistema de pensiones del país en un contexto de envejecimiento acelerado de la población.
El ajuste impacta a trabajadores, patronos y al Estado, y forma parte de un esquema gradual de reformas acordadas años atrás para garantizar que el sistema pueda seguir pagando las pensiones actuales y futuras.
¿En qué consiste el aumento al IVM?
Con este cambio, el aporte total al IVM pasa del 11,16 % al 11,66 % del salario, distribuido entre los tres actores que financian el régimen:
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Personas trabajadoras: el aporte sube de 4,17 % a 4,33 %.
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Patronos: incrementan su contribución de 5,42 % a 5,58 %.
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Estado: también aumenta su participación según lo establecido en la normativa vigente.
En términos prácticos, para un salario de ¢100.000, el incremento representa alrededor de ¢160 mensuales adicionales tanto para la persona trabajadora como para el patrono.
¿Por qué se toma esta medida?
El Régimen de Invalidez, Vejez y Muerte enfrenta presiones crecientes debido a que cada vez hay más personas jubiladas y menos personas cotizando, una realidad demográfica que ya se vive con fuerza en Costa Rica.
Según estimaciones de la CCSS, este ajuste permitirá inyectar decenas de miles de millones de colones adicionales cada año al fondo, recursos fundamentales para asegurar el pago de pensiones a cientos de miles de personas adultas mayores que dependen de este ingreso como su principal fuente de sustento.
¿Cómo impacta a las personas adultas mayores?
Aunque el aumento recae directamente sobre quienes trabajan hoy, el principal objetivo es proteger a las personas adultas mayores, tanto a quienes ya están pensionadas como a quienes lo estarán en los próximos años.
Para este grupo poblacional, la estabilidad del IVM no es un tema técnico:
es una garantía de ingresos, autonomía, seguridad económica y calidad de vida en la vejez.
En un país donde el envejecimiento avanza rápidamente, asegurar la sostenibilidad del sistema de pensiones se convierte en un tema de derechos humanos, justicia intergeneracional y responsabilidad social.
Un debate que continúa en 2026
Este ajuste no cierra la discusión. Durante 2026, se espera que continúe el análisis de reformas más profundas al sistema de pensiones, en un debate que deberá equilibrar sostenibilidad financiera, equidad y protección social.
Desde Costa Rica Mayor, seguiremos explicando estos cambios de forma clara y accesible, porque entender el sistema de pensiones también es una forma de empoderamiento en la vejez.





