Adultos mayores que empoderan: cuando compartir derechos se convierte en un acto de prevención y esperanza

Nov 12, 2025 | Frecuencia de vida, slider frecuencia de vida | 0 Comentarios

Autor: Costa Rica Mayor

Por: Eduardo Méndez, director de Costa Rica Mayor

San José, Costa Rica, 12 de noviembre del 2025.  En el Centro Diurno San Juan de Dios de Desamparados se vivió una experiencia profundamente significativa: un grupo de personas adultas mayores, estudiantes del Diplomado en Calidad de Vida y Desarrollo Humano de la Universidad Santa Paula, lideró un taller de prevención de la violencia y empoderamiento en derechos dirigido a sus pares.

Más allá de una actividad académica, el encuentro se convirtió en una lección de vida y ciudadanía. Los estudiantes compartieron con otros adultos mayores herramientas para reconocer, prevenir y denunciar situaciones de maltrato, abandono o discriminación, pero también para reconocerse como sujetos de derechos, con voz, dignidad y poder de decisión sobre su propia vida.

El poder de aprender para enseñar

El taller mostró cómo el conocimiento, cuando se comparte entre iguales, tiene un efecto multiplicador. Los participantes no solo aprendieron sobre derechos humanos, autonomía, participación y acceso a la justicia, sino que también reflexionaron sobre la importancia de romper el silencio ante la violencia o el trato indigno.

Los facilitadores —adultos mayores en formación— explicaron que empoderar a otros no es imponer, sino acompañar y motivar a que cada persona sepa decir “yo valgo, yo decido, yo puedo exigir respeto”. Desde un enfoque gerontológico, esta práctica fortalece la autoestima, la salud mental y el sentido de propósito, tres pilares del envejecimiento activo y saludable.

Construyendo comunidades que se cuidan

La iniciativa demuestra que la prevención de la violencia no depende solo de leyes o instituciones, sino de tejidos comunitarios fuertes y solidarios. Cuando las personas mayores se reconocen como líderes, mentores y educadores, el cambio social se acelera.

En el taller se compartieron experiencias personales, se analizaron los tipos de violencia más comunes —física, psicológica, patrimonial y institucional— y se promovió el uso de redes locales de apoyo, como CONAPAM llamando a la Linea 1165 para buscar asesoría.

 “Enseñar a otros nos hace sentir vivos”

Emilia, una de las participantes del diplomado, resumió con emoción el espíritu de la jornada:

“Cuando enseñamos a otros lo que hemos aprendido, no solo ayudamos a prevenir la violencia, también nos recordamos a nosotros mismos que seguimos siendo útiles y que aún tenemos mucho que aportar.”

Una lección para el país

El ejemplo de los adultos mayores de la Universidad Santa Paula y del Centro Diurno San Juan de Dios de Desamparados nos recuerda que el envejecimiento no es un punto final, sino un punto de inflexión.

En un país que avanza hacia una población mayoritaria de personas mayores, es urgente promover espacios donde ellos sean protagonistas de la educación en derechos, la participación social y la construcción de comunidades seguras y respetuosas.

Empoderar a otros es una forma de cuidar. Y cuando ese cuidado viene de quienes han recorrido el camino, el aprendizaje se vuelve más humano, más real y más transformador.


El Diplomado en Calidad de Vida y Desarrollo Humano de la Universidad Santa Paula es un programa académico diseñado para fortalecer las capacidades de las personas adultas mayores. Además, está orientado a personas adultas mayores interesadas en mejorar su propio bienestar y convertirse en agentes activos de cambio, así como a profesionales o voluntarios que trabajan en programas gerontológicos o comunitarios. Contacto: Jimena Mina, Gerontóloga Whatsapp:  85616844.

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