Por Jimena Mina, Presidenta de ASCADA
En Costa Rica seguimos hablando poco —y, muchas veces, mal— sobre la demencia. Persisten mitos, temores y una profunda falta de comprensión que no solo afecta a quienes viven con esta condición, sino también a sus familias, cuidadores y a toda la sociedad.
Por eso hoy quiero invitar a una reflexión urgente: ¿qué pasaría si cambiamos la manera en que pensamos, actuamos y hablamos sobre la demencia?
Ese es precisamente el propósito de Dementia Friends, un movimiento internacional que desde ASCADA estamos impulsando en el país. No se trata de un programa complejo ni de una formación exclusiva para especialistas. Se trata de algo mucho más poderoso: conciencia social con impacto real en la vida cotidiana.
Dementia Friends nace con un objetivo claro: ayudar a las personas a comprender qué es la demencia y cómo cada uno de nosotros puede marcar una diferencia en la vida de quienes la viven.
Y esto es más relevante de lo que parece.
Hoy, en Costa Rica, estimamos que entre un 8% y un 10% de las personas adultas mayores podrían estar viviendo con algún tipo de demencia. Esta cifra no solo refleja un desafío sanitario, sino también un desafío social, cultural y humano.
Porque la demencia no ocurre en aislamiento. Ocurre en hogares, en barrios, en supermercados, en bancos, en iglesias, en espacios públicos. Y la forma en que reaccionamos como sociedad puede hacer la diferencia entre la exclusión y la dignidad.
En nuestras sesiones de Dementia Friends —que tienen una duración aproximada de dos horas y pueden ser virtuales o presenciales— abordamos aspectos fundamentales: qué es la demencia, cómo identificar sus señales, cuáles son los factores de riesgo, cómo reducirlos y, sobre todo, cómo romper los estereotipos que tanto daño generan.
Pero más allá del contenido, lo verdaderamente importante es lo que sucede después.
Cuando una persona comprende la demencia, deja de verla como algo ajeno. Empieza a reconocerla en su entorno y, lo más importante, empieza a actuar distinto: con más empatía, más paciencia y más respeto.
Ese pequeño cambio individual tiene un enorme impacto colectivo.
Desde ASCADA, creemos firmemente que Costa Rica necesita avanzar hacia una sociedad más amigable con las personas que viven con demencia. Esto implica involucrar no solo a las familias y cuidadores, sino también a empresas, comercios, instituciones públicas y comunidades enteras.
Porque una persona con demencia no deja de ser ciudadana. No pierde sus derechos. No deja de necesitar espacios donde se le comprenda y se le trate con dignidad.
Dementia Friends es, en ese sentido, una puerta de entrada. Las sesiones son gratuitas, abiertas a toda la población y accesibles a través de nuestras plataformas digitales. Posteriormente, quienes lo deseen pueden continuar con procesos de formación más especializados, incluyendo cursos, capacitaciones y espacios académicos como el simposio que estaremos desarrollando próximamente.
Pero el punto de partida es sencillo: informarse para transformar.
En un país que envejece aceleradamente, este no es un tema opcional. Es un tema estratégico. La llamada economía plateada nos obliga a repensar nuestros servicios, nuestras ciudades y nuestras relaciones sociales.
Y en ese nuevo escenario, comprender la demencia no es solo un acto de solidaridad. Es una condición básica para construir una sociedad más justa, inclusiva y preparada para el futuro.
Costa Rica tiene hoy la oportunidad de dar un paso adelante.
La pregunta es si estamos dispuestos a hacerlo juntos.
INSCRIBASE AQUI Y PARTICIPE DE LA PROXIMA SESION DE DEMENCIA FRIENDS CON ASCADA:







