Un estudio científico internacional publicado en enero de 2026 confirma que la percepción que tienen las personas sobre su propio envejecimiento impacta directamente en su calidad de vida, salud mental y participación social.
Por: Redacción Costa Rica Mayor
La manera en que una persona se percibe al envejecer no es un detalle menor. Así lo confirma un estudio científico internacional publicado en la revista especializada Ageing International, el cual analizó las actitudes hacia el propio envejecimiento en personas adultas mayores, evidenciando que estas percepciones influyen de forma significativa en el bienestar físico, emocional y social durante la vejez.
La investigación examinó cómo las personas mayores interpretan los cambios asociados al envejecimiento y encontró diferencias relevantes según el género, así como patrones comunes que permiten comprender mejor por qué algunas personas viven la vejez con mayor satisfacción y otras con mayor carga emocional.
Envejecer no se vive igual para todas las personas
Uno de los principales hallazgos del estudio es que las actitudes hacia el envejecimiento no son homogéneas. Factores como la historia de vida, los roles sociales asumidos, las experiencias laborales, el acceso a redes de apoyo y las desigualdades acumuladas influyen en cómo cada persona enfrenta esta etapa.
El estudio señala que las mujeres tienden a expresar percepciones más críticas sobre su envejecimiento, especialmente vinculadas a la salud, los cambios físicos y el reconocimiento social, mientras que los hombres muestran, en promedio, actitudes ligeramente más neutrales o positivas. Estas diferencias no responden únicamente a la edad, sino a condiciones estructurales y culturales que acompañan a las personas durante todo su curso de vida.
Las actitudes hacia la vejez sí afectan la salud
Lejos de ser solo una opinión personal, el estudio demuestra que la forma en que una persona se percibe al envejecer tiene efectos concretos, entre ellos:
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Mayor o menor bienestar emocional
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Nivel de participación social y comunitaria
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Motivación para mantener hábitos saludables
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Afrontamiento de enfermedades, dependencia o cambios funcionales
Investigaciones previas coinciden en que una percepción negativa del envejecimiento se asocia con mayor riesgo de depresión, aislamiento social y deterioro funcional, mientras que una actitud positiva favorece el envejecimiento activo, la autonomía y la resiliencia.
Un llamado a combatir el edadismo desde lo cotidiano
El estudio subraya la necesidad de intervenir más allá del sistema de salud, promoviendo políticas públicas, programas comunitarios y mensajes sociales que contribuyan a construir una visión más justa, realista y positiva de la vejez.
Combatir el edadismo —los estereotipos y prejuicios asociados a la edad— no solo es una cuestión de derechos humanos, sino también una estrategia clave para mejorar la salud y la calidad de vida de las personas mayores.
Costa Rica Mayor: cambiar la forma de hablar de la vejez también es política pública
Desde Costa Rica Mayor, este estudio refuerza una idea central: envejecer no es solo un proceso biológico, es también una experiencia social y emocional. La manera en que la sociedad habla de la vejez influye directamente en cómo las personas mayores se ven a sí mismas y en cómo ejercen sus derechos.
Promover una vejez digna implica no solo garantizar pensiones, servicios y cuidados, sino también transformar el relato cultural sobre el envejecimiento, reconociendo a las personas mayores como sujetas de derechos, saberes y aportes valiosos para la sociedad.




