Participar para envejecer mejor: la vejez como etapa activa y con sentido

Ene 20, 2026 | Frecuencia de vida, slider frecuencia de vida | 0 Comentarios

Autor: Costa Rica Mayor

Por: Redacción Costa Rica Mayor.

La participación social es uno de los pilares más sólidos del bienestar en la vejez y una condición clave para envejecer con sentido, dignidad y calidad de vida. Así lo planteó Wendy Cordero, socióloga y gerontóloga, durante su ponencia presentada en el foro “Bienestar hoy, para envejecer bien mañana”, organizado por el Colegio de Profesionales en Psicología de Costa Rica.

Durante su intervención, Cordero subrayó que la vejez no debe entenderse como una etapa de retiro social, pasividad o dependencia, sino como un momento del curso de vida en el que las personas continúan teniendo capacidades, saberes y un enorme potencial para aportar a la sociedad. Sin embargo, advirtió que muchas de las barreras que enfrentan las personas adultas mayores no son físicas, sino sociales y culturales.

La experta explicó que la exclusión de las personas mayores suele manifestarse de manera silenciosa: estereotipos negativos sobre la vejez, prácticas discriminatorias por edad, falta de espacios de participación real y decisiones tomadas sin consultar a quienes envejecen. Estas barreras invisibles terminan limitando la autonomía, el sentido de pertenencia y la posibilidad de incidir en la vida comunitaria.

Desde una perspectiva gerontológica, Cordero destacó que la participación social —ya sea en asociaciones comunales, organizaciones sociales, actividades culturales, voluntariados, espacios educativos o procesos de incidencia— tiene un impacto directo en la salud integral. Participar fortalece la salud mental, reduce la soledad, estimula las funciones cognitivas y refuerza la autoestima y el sentido de propósito.

La ponencia también hizo énfasis en que no existe una única forma de participar. Cada persona envejece de manera distinta y, por tanto, los espacios de participación deben ser diversos, flexibles y adaptados a las realidades, intereses y capacidades de las personas adultas mayores. Obligar a encajar en modelos únicos de “envejecimiento activo” puede ser tan excluyente como negar la participación.

Cordero insistió en que promover la participación de las personas mayores no es un acto de buena voluntad ni una política decorativa. Se trata de un derecho y, al mismo tiempo, de una inversión social. Las comunidades que integran activamente a las personas adultas mayores se benefician de su experiencia, memoria colectiva, liderazgo y capacidad de mediación social.

Asimismo, señaló que el envejecimiento poblacional obliga a repensar los entornos comunitarios, institucionales y urbanos para que sean verdaderamente amigables con la edad. Esto implica eliminar barreras físicas, pero también transformar actitudes, lenguajes y estructuras que reproducen la exclusión por edad.


En Costa Rica Mayor creemos que envejecer bien no es desaparecer del espacio público, sino permanecer en él con voz, participación y reconocimiento. La vejez no es una etapa de cierre, sino una fase activa del curso de vida que puede y debe vivirse con sentido.

Promover la participación social de las personas adultas mayores hoy es sembrar comunidades más solidarias, más justas y mejor preparadas para el futuro que ya llegó. Porque una sociedad que escucha, incluye y valora a quienes envejecen, es una sociedad que también aprende a envejecer mejor.

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