Por: Redacción Costa Rica Mayor
San José, 5 de Enero del 2026. En Costa Rica, el uso de redes sociales y aplicaciones de mensajería como WhatsApp forma parte de la vida cotidiana de miles de personas adultas mayores. Sin embargo, este mayor acceso a la información también trae un riesgo creciente: la circulación y reproducción de noticias falsas, un fenómeno que puede afectar la salud, la convivencia familiar y la toma de decisiones.
Aunque no existen aún estadísticas nacionales desagregadas por edad, estudios realizados en el país muestran que una parte significativa de la población costarricense reconoce haber compartido noticias falsas o tener dificultades para identificarlas, según investigaciones basadas en datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) y encuestas académicas sobre consumo de información digital.
¿Por qué las personas mayores pueden verse más afectadas?
Eduardo Méndez, abogado especialista en envejecimiento y vejez señala que la edad, por sí sola, no explica la difusión de noticias falsas. En el caso de las personas mayores, influyen otros factores: mayor confianza en los mensajes reenviados por familiares o amistades, menor hábito de verificación digital y contenidos que apelan al miedo, la salud o la seguridad económica, temas especialmente sensibles en la vejez.
Además, muchas noticias falsas se presentan como “alertas urgentes” o “información médica”, lo que puede generar ansiedad innecesaria, decisiones equivocadas sobre tratamientos, desconfianza en instituciones públicas o conflictos familiares.
Impactos reales en la vida cotidiana
Compartir desinformación no es un acto inocuo. En personas adultas mayores puede traducirse en preocupación excesiva, aislamiento, desinformación sobre pensiones, salud o ayudas sociales, e incluso en fraudes y estafas digitales. También puede reforzar estereotipos negativos sobre la vejez, cuando el problema real es la falta de alfabetización mediática para todas las edades.
Recomendaciones prácticas para no caer en la desinformación
Desde Costa Rica Mayor, compartimos algunas recomendaciones sencillas y útiles para personas de 50 años y más:
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Desconfiar de mensajes alarmistas que pidan reenviar “urgentemente”.
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Verificar la fuente: revisar si la noticia proviene de un medio confiable o una institución oficial.
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No compartir información de salud o pensiones sin confirmarla en canales oficiales.
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Consultar con alguien de confianza antes de reenviar una noticia dudosa.
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Tomarse un momento: la desinformación se combate, muchas veces, con pausa.
Informarse bien también es un derecho
Combatir las noticias falsas no es solo una responsabilidad individual, sino una tarea colectiva. Promover la alfabetización digital de las personas adultas mayores es clave para fortalecer su autonomía, proteger su bienestar y garantizar su derecho a una información veraz.
Porque envejecer con dignidad también implica acceder a información confiable, tomar decisiones informadas y participar plenamente en la vida digital sin miedo ni engaños. Desde Costa Rica Mayor, seguiremos aportando herramientas para que la información empodere, y no confunda.





