Por Eduardo Méndez, Director de Costa Rica Mayor.com
En un país que envejece aceleradamente, hablar de vejez dejó de ser un tema futuro: es una urgencia social. Desde hace más de cuatro décadas, AGECO acompaña a miles de personas adultas mayores en Costa Rica, promoviendo un envejecimiento activo, participativo y con enfoque de derechos humanos. Conversamos con Fabián Trejos sobre el impacto social de la organización, los desafíos pendientes y los prejuicios que aún persisten sobre la vejez.
¿Qué pasaría en Costa Rica sin AGECO?
Si AGECO dejara de existir mañana, el país perdería mucho más que una organización social. Según Trejos, alrededor de 20.000 personas adultas mayores participan cada año en programas, talleres, clubes e iniciativas de voluntariado. “Imaginar un Costa Rica sin AGECO es pensar en miles de personas sin oportunidades para desarrollarse cognitivamente, adquirir nuevas habilidades, autocuidarse y empoderarse como sujetas de derechos”, afirma. El impacto es multiplicador: alcanza a familias, comunidades y organizaciones que se fortalecen gracias al voluntariado activo de personas mayores.
Cambiar la mirada sobre la vejez
Uno de los aportes menos dimensionados de AGECO es el cambio cultural. “Todavía persiste la idea de que las personas mayores no tienen un rol en la sociedad. Cuando llegan a AGECO, esa percepción se transforma: descubren su liderazgo y su capacidad de aportar como ciudadanía activa”, explica Trejos. No se trata de asistencia, sino de reconocer el potencial humano que sigue vigente con los años.
Talleres, clubes y redes que reducen la soledad
Participar en un taller, curso o club comunitario va más allá del aprendizaje: significa reconstruir vínculos, salir del aislamiento y crear redes de apoyo. AGECO ha sido pionera en clubes y grupos comunitarios que permiten a personas que viven solas volver a sentirse parte de algo más grande. “Aquí se crean amistades, solidaridad y autocuido colectivo. La gente se cuida entre sí”, resume Trejos.
Tecnología sin prejuicios generacionales
La soledad y el aislamiento son desafíos centrales del envejecimiento. Frente a ello, AGECO ofrece actividades presenciales y virtuales, voluntariado, programas culturales y espacios de participación social. La tecnología —a menudo negada por prejuicios— se ha convertido en aliada cuando tiene sentido para la vida diaria: aprender, comunicarse, compartir experiencias y viajar virtualmente.
Impacto en salud mental y apoyo a personas cuidadoras
Los efectos en la salud mental, emocional y cognitiva son claros: mayor bienestar, autoestima y vida social activa. En paralelo, AGECO fortalece su trabajo con personas cuidadoras, mediante cursos gratuitos y espacios de respiro, reconociendo la carga física y emocional del cuido prolongado.
Derechos de las personas mayores: ¿en qué falla el país?
Desde su experiencia, Trejos señala dos fallas estructurales: falta de información (muchas personas no conocen sus derechos ni cómo exigirlos) e incumplimiento efectivo (listas de espera en salud, acceso tardío a la justicia). A ello se suma el edadismo. “Como sociedad, negamos que vamos a envejecer. Evadir el tema no lo hace desaparecer; solo retrasa la preparación y la respuesta”, advierte.
El aporte de AGECO, en una frase
“Promover el protagonismo de las personas adultas mayores para construir un envejecimiento activo, autónomo, digno y con derechos”.








