Recomendación de cine: » Adios June»,¿Por qué las familias cuidadoras deberían verla?

Dic 30, 2025 | Frecuencia de vida | 0 Comentarios

Autor: Costa Rica Mayor

Por: Eduardo Méndez, Director de Costa Rica Mayor

Adiós June (disponible en Netflix y dirigida por Kate Winslet en su debut como directora, a partir de un guion escrito por su hijo Joe Anders) es una película íntima, sensible y profundamente humana. La historia se adentra en uno de los escenarios más complejos y menos hablados de la vida familiar: el cuidado de una persona mayor en el tramo final de su vida y, sobre todo, el difícil aprendizaje de la despedida.

La película nos recuerda que despedirse también es algo que se aprende. Que la muerte suele llegar cuando no estamos preparados, ni física ni emocionalmente, para cuidar, acompañar y soltar. En esos momentos límite afloran el cansancio, el amor, la culpa, el miedo y la fragilidad de los vínculos familiares.

A través de una narrativa contenida y actuaciones sobrias —con una interpretación especialmente conmovedora de June Squibb—, Adiós June invita al espectador a observar el entramado emocional que se teje entre hijas, hijos y otros familiares cuando el envejecimiento, la dependencia y la despedida se vuelven inevitables. Sin caer en el melodrama, la película retrata con honestidad cómo el cuidado transforma a las familias y cómo, muchas veces, amar también significa aprender a dejar ir.

Lejos del melodrama, la historia avanza con silencios, miradas y conversaciones incómodas. Adiós June no idealiza el cuidado: muestra el cansancio, la culpa, los desacuerdos familiares, el amor que sostiene… y también el que se desgasta. La casa familiar se convierte en un microcosmos donde emergen viejas heridas, roles no resueltos y decisiones difíciles, recordándonos que cuidar no es solo un acto físico, sino también emocional y moral.

La película plantea preguntas profundas: ¿quién cuida y a qué costo?, ¿cómo se toman decisiones cuando el tiempo se acorta?, ¿qué significa respetar la dignidad y la autonomía en la vejez?, ¿cómo se reparte —o no— la responsabilidad del cuidado dentro de una familia?

¿Por qué las familias cuidadoras deberían verla?

Porque Adiós June pone palabras e imágenes a experiencias que muchas familias viven en silencio. Verla puede ser un espejo, pero también un alivio: valida emociones como el agotamiento, la ambivalencia, la tristeza y el amor contradictorio que atraviesan a quienes cuidan.

Además, la película abre un espacio para la conversación familiar. Puede servir como punto de partida para hablar de temas que suelen evitarse: la planificación del cuidado, los límites del sacrificio, la corresponsabilidad entre hermanos, el acompañamiento al final de la vida y el derecho de la persona mayor a decidir sobre su propio proceso.

Desde una mirada gerontológica y de derechos humanos, Adiós June recuerda algo esencial: cuidar no debería implicar abandonar la propia vida, y ninguna familia debería enfrentar sola el peso del envejecimiento y la dependencia. Es una invitación a mirar el cuidado con más humanidad, más apoyo y menos culpa.

En definitiva, es una película que no ofrece respuestas fáciles, pero sí algo más valioso: comprensión, empatía y la certeza de que lo que muchas familias sienten es legítimo… y merece ser acompañado, no juzgado.

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