Turismo Gerontológico: Una nueva ruta de oportunidades para los Cuidados en Costa Rica

Nov 4, 2025 | Economía plateada, slider economia plateada | 0 Comentarios

Autor: Costa Rica Mayor

San José, Costa Rica — 4 de noviembre de 2025
Por Redacción Costa Rica Mayor

El envejecimiento poblacional está transformando silenciosamente al sector turismo. En Costa Rica, una iniciativa pionera liderada por la gerontóloga Kattia Sevilla Segura, directora de Orientación Integral para la Familia (OIFA), demuestra que el turismo también puede ser una vía para generar empleo, bienestar y formación técnica en el campo de los cuidados.

El proyecto, desarrollado en alianza con el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social y varios gobiernos locales, impulsa la primera formación técnica nacional en turismo gerontológico, un campo que combina conocimientos de accesibilidad, servicio al cliente, cuidado integral y atención especializada a personas adultas mayores.

Un mercado en crecimiento y una respuesta social

El turismo gerontológico surge como respuesta a una necesidad visible: el país aún no cuenta con una oferta turística adaptada a las condiciones físicas, emocionales y culturales de la población mayor. Según Sevilla, “basta salir de paseo con nuestros familiares mayores para notar que el mercado turístico nacional no está preparado para ofrecer experiencias seguras y significativas”.

De las 460 personas que aplicaron al programa, solo 39 fueron seleccionadas tras un riguroso proceso de admisión. La mayoría son mujeres jóvenes en situación de desempleo, con secundaria completa y una profunda vocación por el servicio. A través de una metodología activa y constructivista, el programa combina formación técnica en cuidados, aprendizaje de idiomas y competencias blandas para la inserción laboral.

Formación con impacto y enfoque humano

Más allá de preparar profesionales, OIFA busca formar personas cuidadoras que comprendan que “nadie puede cuidar bien si no se cuida a sí mismo”. Por ello, el proceso formativo incluye acompañamiento psicosocial, espacios de autocuidado y desarrollo personal, asegurando que cada participante aprenda desde su propia experiencia de bienestar.

El impacto es tangible: un 25% de las personas estudiantes consigue empleo antes de finalizar la práctica profesional. Además, muchas de ellas desarrollan emprendimientos socioproductivos vinculados al turismo accesible, demostrando que la gerontología también puede impulsar innovación y desarrollo económico local.

Aporte al Sistema Nacional de Cuidados y a la política pública

El modelo formativo de OIFA está acreditado por el Sistema Nacional de Acreditación de la Educación Técnica y alineado al Marco Nacional de Cualificación Técnica, lo que garantiza calidad y pertinencia. La organización también participa en espacios de formulación de políticas públicas, aportando su experiencia a la Estrategia Nacional de Envejecimiento Activo y a la revisión de estándares de formación para personas cuidadoras.

Este esfuerzo no solo forma capital humano calificado, sino que también promueve una visión integral de los cuidados: personas mayores que disfrutan de su derecho al ocio y al turismo, y personas cuidadoras que encuentran en este campo una oportunidad de empleo digno y sostenible.

“El turismo gerontológico no es solo una actividad recreativa. Es una herramienta para dignificar la vejez, profesionalizar los cuidados y fortalecer el tejido social”, concluye Sevilla.

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