San José, Costa Rica — 4 de noviembre de 2025
Por Redacción Costa Rica Mayor (www.costaricamayor.com)
La Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) lanzó una advertencia que encendió las alarmas en materia de protección social: el Régimen No Contributivo de Pensiones (RNC) enfrenta un déficit proyectado superior a los ¢50 000 millones para el año 2026. El dato, revelado por La Nación, plantea un desafío urgente para la sostenibilidad de uno de los programas más sensibles del sistema de bienestar costarricense.
Un régimen vital para quienes más lo necesitan
El RNC es un pilar esencial del Estado social de derecho costarricense. Beneficia a cerca de 150 000 personas en condición de pobreza o vulnerabilidad, entre ellas miles de personas adultas mayores, con discapacidad o sin posibilidad de acceder a una pensión contributiva. Este régimen representa, para muchos, el único ingreso mensual que garantiza techo, alimentación y acceso a medicamentos.
De acuerdo con la información publicada, el déficit proyectado se debe a la combinación de un crecimiento sostenido de la población beneficiaria, el incremento del costo de vida y los retrasos en las transferencias estatales que financian el programa.
El envejecimiento poblacional presiona el sistema
Costa Rica atraviesa un proceso acelerado de envejecimiento demográfico. Según datos del INEC, una de cada cinco personas tendrá más de 65 años para 2050. Este cambio implica una mayor demanda de pensiones no contributivas, especialmente en zonas rurales y comunidades donde el empleo formal es escaso.
La advertencia de la CCSS pone en evidencia la necesidad de reforzar los mecanismos de financiamiento y fiscalización del régimen para evitar que las personas mayores en situación de pobreza se vean afectadas. Una eventual reducción de recursos podría comprometer no solo el ingreso de los beneficiarios, sino también su derecho a una vida digna, tal como lo establece la Ley Integral para la Persona Adulta Mayor (N.º 7935) y la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores.
Más allá de los números: una cuestión de derechos
El déficit del RNC no es solo un asunto financiero, sino una alerta social y ética. La pensión no contributiva simboliza el compromiso del Estado con quienes trabajaron toda su vida en condiciones informales o de subsistencia. En muchos casos, este ingreso es el que permite que las personas mayores permanezcan en sus hogares, accedan a alimentos básicos o paguen sus tratamientos médicos.
Garantizar la sostenibilidad del régimen es, por tanto, una responsabilidad compartida entre el Estado, la sociedad y las instituciones. Requiere políticas de inclusión laboral, transparencia en el uso de los fondos y una visión intergeneracional que reconozca que el envejecimiento no es un gasto, sino una inversión en dignidad.
Una oportunidad para repensar la protección social
La advertencia de la CCSS llega en un momento clave para repensar el modelo de protección social costarricense. En un país que envejece con rapidez, asegurar la continuidad del Régimen No Contributivo no es solo una decisión económica, sino una obligación moral.
Costa Rica Mayor subraya que la discusión sobre el futuro del RNC debe ir más allá del presupuesto. Implica revisar la estructura del sistema de cuidados, la inclusión laboral de las personas mayores y el fortalecimiento de la solidaridad intergeneracional que ha caracterizado al país.
“El reto no es solo financiar las pensiones, sino garantizar que en Costa Rica ninguna persona mayor quede atrás”






