Por: Redacción Costa Rica Mayor (www.costaricamayor.com) | 30 de octubre de 2025
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) reveló esta semana que el tamaño promedio de los hogares costarricenses se redujo a 2,83 personas según la Encuesta Nacional de Hogares 2025 (ENAHO). Esta cifra, que hace apenas dos décadas rondaba las cuatro personas por vivienda, refleja una transformación profunda en la vida familiar del país.
Entre los datos más relevantes destaca que, en promedio, cada hogar costarricense alberga 0,44 personas mayores de 65 años, lo que evidencia una convivencia cada vez más común entre generaciones, pero también un incremento en los hogares unipersonales donde viven adultos mayores solos.
Un país que envejece más rápido de lo que se adapta
El envejecimiento demográfico de Costa Rica avanza con rapidez. Menos nacimientos, mayor esperanza de vida y cambios en los patrones de convivencia plantean nuevos retos en términos de políticas públicas, vivienda y servicios de apoyo.
En hogares más pequeños, el acompañamiento familiar y las redes de apoyo se debilitan, generando una mayor necesidad de servicios comunitarios, atención domiciliaria y entornos amigables con las personas mayores.
El reto social de envejecer en hogares pequeños
Expertos señalan que esta tendencia refuerza la urgencia de repensar la infraestructura social del país. Las ciudades y comunidades deben adaptarse para garantizar el derecho a envejecer con dignidad, autonomía y compañía.
Vivir solo no debería equivaler a vivir aislado, y las políticas de vivienda, transporte y salud deben reflejar esa realidad emergente.
Hacia una sociedad de cuidado y convivencia
Costa Rica Mayor ha seguido de cerca cómo la transformación demográfica está reconfigurando las relaciones familiares y los modelos de cuidado. En un país donde casi la mitad de los hogares ya incluye al menos una persona adulta mayor, el envejecimiento no es un asunto privado: es un desafío nacional que requiere planificación, inversión y empatía.





