Adultos mayores caminan hacia La Negrita y hacia sí mismos: una romería marcada por la gerotrascendencia

Jul 29, 2025 | Noticias, Recientes, slider noticias | 0 Comentarios

Autor: Costa Rica Mayor

Por: Redacción Costa Rica Mayor .Cartago, 28 de julio de 2025

La caminata hacia la Basílica no solo moviliza el cuerpo, sino también el alma.

Este 28 de julio, en vísperas de la celebración de la Virgen de los Ángeles, cientos de personas adultas mayores emprendieron el tradicional recorrido hacia Cartago. Algunos partieron desde lugares tan lejanos como Guanacaste o Puntarenas, recorriendo kilómetros con fe, gratitud y determinación. Esta peregrinación, más que un esfuerzo físico, se convierte en una travesía interior, una afirmación de vida cargada de propósito y espiritualidad.

 “Aunque me duelen las rodillas, yo vengo todos los años. No me falta nada cuando camino con fe”, dijo uno de los peregrinos al llegar al templo. Para muchas personas mayores, esta experiencia es mucho más que una tradición religiosa: es una expresión de autonomía, una declaración de dignidad, y un acto de profunda conexión con sus creencias y con su historia de vida.

Una expresión de gerotrascendencia

La participación de personas mayores en esta romería puede comprenderse como una manifestación de un proceso evolutivo en la vejez, en el que las personas trascienden lo material y se reorientan hacia lo espiritual, hacia una visión más amplia del tiempo, la vida y el significado. No se trata únicamente de devoción religiosa: es una forma de afirmar la identidad, de reconocer el propio lugar en el mundo y de dejar huella a través del sentido.

Lejos de representar aislamiento, esta etapa implica una integración profunda del pasado, una valoración del presente y una apertura a lo trascendente, donde el vínculo con lo esencial —con los otros y con uno mismo— se vuelve más claro y necesario.

Caminos que hacen posible el trayecto

La romería de este año también dejó una lección importante sobre la necesidad de construir entornos accesibles y seguros para las personas mayores. La colaboración entre instituciones como la Cruz Roja, la Fuerza Pública y grupos de voluntariado permitió contar con puntos de hidratación, asistencia médica y espacios de descanso a lo largo del camino.

Cuando una ciudad protege a sus adultos mayores en el camino, está caminando ella misma hacia el futuro. Estas acciones no son favores, sino expresiones de una sociedad que entiende que la inclusión requiere organización, empatía y responsabilidad compartida.

La vejez también es camino interior

Frente a discursos que reducen la vejez a una etapa de pérdida, la romería nos recuerda que también puede ser un espacio de crecimiento interior, de reconciliación con la propia historia, de espiritualidad vivida y de reencuentro con lo esencial.

Porque quien tiene un para qué puede soportar casi cualquier cómo. Y muchas personas adultas mayores en Costa Rica siguen caminando, no solo hacia una iglesia, sino hacia su centro, hacia su fe, hacia su propósito.

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