INEC: Heredia lidera en esperanza de vida, mientras Limón y Puntarenas enfrentan rezagos preocupantes

Jul 7, 2025 | Noticias, slider frecuencia de vida | 0 Comentarios

Autor: Costa Rica Mayor

Por:  Redacción Costa Rica Mayor. 7 de julio de 2025

En un país que envejece aceleradamente, las brechas en esperanza de vida entre las provincias costarricenses nos recuerdan que el acceso equitativo a salud, nutrición y servicios sociales aún es un desafío pendiente. Según un reciente informe del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos  – INEC-, Heredia encabeza el país con la mayor esperanza de vida al nacer, mientras que Limón y Puntarenas figuran con los indicadores más bajos.

Un hombre que nace hoy en Heredia puede esperar vivir, en promedio, 80,5 años, mientras que uno nacido en Limón alcanza 77,7 años, lo que representa una diferencia de casi tres años de vida. Puntarenas muestra un panorama similar, también por debajo del promedio nacional.

Este dato, más allá de las cifras, revela las consecuencias de la desigualdad estructural: el lugar de nacimiento sigue determinando las oportunidades para una vejez más plena y saludable.

Especialistas consultados por Costa Rica Mayor apuntan a múltiples factores interrelacionados. El acceso desigual a servicios de salud, especialmente en zonas rurales o costeras, es uno de los elementos más determinantes. A esto se suman condiciones socioeconómicas más vulnerables en las regiones periféricas, así como una mayor prevalencia de enfermedades crónicas no controladas, como diabetes e hipertensión. También influyen las brechas en educación para la salud y promoción de estilos de vida saludables.Una persona mayor en Heredia probablemente accede con más facilidad a chequeos médicos, servicios especializados, redes comunitarias de apoyo y opciones saludables de alimentación. Esto no ocurre con la misma frecuencia en Limón o Puntarenas.

Este fenómeno plantea interrogantes urgentes sobre cómo el país enfrenta su transición demográfica. Si bien Costa Rica ha logrado avances notables en cobertura de salud y envejecimiento activo, estas cifras nos recuerdan que la longevidad no es igual para todas las personas mayores.

Desde la perspectiva de derechos, urge fortalecer políticas territoriales específicas que garanticen el derecho a una vida digna y saludable en todas las regiones, sin importar el código postal.

Para cerrar esta brecha, se vuelve necesario priorizar inversiones públicas en salud, infraestructura y programas gerontológicos en las provincias con mayor rezago. También es clave fomentar la descentralización de los servicios geriátricos y de atención primaria, impulsar campañas educativas en autocuidado, salud preventiva y envejecimiento activo, y fortalecer la articulación entre gobierno local, organizaciones comunitarias y academia.

Las personas mayores de Costa Rica merecen envejecer con dignidad, salud y plenitud, independientemente de la provincia donde nacieron. La esperanza de vida debe dejar de ser un privilegio geográfico para convertirse en un derecho universal garantizado por el Estado.

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