Por: Redacción Costa Rica Mayor
San José, Costa Rica – El Instituto Nacional de Seguros (INS) anunció recientemente la desvinculación de aproximadamente 270 colaboradores, como parte de un proceso de reestructuración interna que, según la institución, busca fortalecer su sostenibilidad y competitividad en el mercado asegurador costarricense.
De acuerdo con comunicados oficiales, el INS justifica la medida como un «ajuste técnico» orientado a modernizar su operación, mejorar su eficiencia y responder a los nuevos desafíos del sector asegurador tras la apertura del mercado. Las autoridades señalaron que los funcionarios cesados recibirán las indemnizaciones que corresponden conforme a la legislación vigente.
La medida, sin embargo, ha generado inquietud en distintos sectores. La ANEP manifestó su preocupación por la falta de transparencia en los criterios utilizados para definir las desvinculaciones, y no descartan acudir a instancias judiciales para defender los derechos laborales de los trabajadores afectados.
Desde el ámbito legislativo, varios diputados han solicitado explicaciones al Ejecutivo y a la Junta Directiva del INS, solicitando mayor claridad sobre los alcances de la reestructuración y su impacto sobre el empleo público.
Esta decisión se enmarca en un contexto nacional de ajustes fiscales, donde diversas instituciones autónomas han impulsado procesos de transformación organizacional para enfrentar presiones presupuestarias y adaptarse a nuevas realidades del mercado.
¿Un patrón por edades en los despidos?
Un análisis de los datos disponibles sobre las personas despedidas revela tendencias que merecen atención:
- De las 90 personas con edad reportada, el 50% se ubica en el rango de 50 años o más.
- Entre las mujeres despedidas, un 44% tiene 50 años o más, mientras que en los hombres el porcentaje asciende a 54%.
- La edad promedio de las personas desvinculadas es de 49 años para mujeres y 48 años para hombres.
Los datos también indican que los despidos afectaron en menor medida a trabajadores más jóvenes (menores de 40 años), quienes representan solo una pequeña fracción del total.
Si bien el INS fundamenta las desvinculaciones en un proceso de modernización, el perfil etario de los trabajadores afectados llama la atención sobre el posible impacto de estas decisiones, particularmente en personas de mayor edad. Se trata, en muchos casos, de colaboradores con una alta especialización, como expertos en seguros, actuarios con amplia experiencia y personal de informática con conocimientos actualizados, cuyo valor estratégico en la institución ha sido significativo. Este grupo enfrenta tradicionalmente mayores desafíos para reinsertarse en el mercado laboral, a pesar de su experiencia y capacidades.





