Por Redacción Costa Rica Mayor
9 de abril de 2025
La Auditoría Interna de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) ha emitido una seria advertencia sobre el estado financiero del Régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM), al señalar un “riesgo inminente” de tener que utilizar recursos de su reserva para cubrir el pago de pensiones en 2025. Este uso anticipado contrasta con la previsión establecida en el más reciente estudio actuarial, que contemplaba recurrir a dichos fondos hasta el año 2041.
El informe AD-AFINPE-0024-2025, fechado el 26 de marzo y firmado por el auditor interno Olger Sánchez Carrillo, expone que el flujo de caja del régimen ha mantenido un saldo negativo durante los últimos años, debido a que los egresos por pago de pensiones han superado de forma constante los ingresos por cotizaciones.
Este desbalance ha obligado a la institución a utilizar los intereses generados por las inversiones de la reserva para cubrir el déficit. El documento advierte que esta situación pone en riesgo la sostenibilidad del fondo a corto plazo:
“Se evidencia un estrés en las proyecciones de ingresos y generación de intereses para cubrir los egresos ordinarios, lo que ha afectado la capitalización de recursos, con el consecuente riesgo de tener que recurrir directamente al capital de la reserva al cierre del presente ejercicio anual”.
Gasto en pensiones se dispara por jubilaciones anticipadas
Según información publicada por La Nación el 21 de marzo, el gasto del IVM aumentó drásticamente tras una ola de jubilaciones anticipadas. En 2024, el régimen destinó ¢1,85 billones al pago de pensiones y seguros médicos, frente a los ¢1,63 billones del año anterior, lo que representa un crecimiento del 14% (¢227.744 millones).
Este aumento se atribuye a que más de 5.000 personas adelantaron su jubilación, lo que elevó la cantidad de pensionados por vejez de 208.743 en 2023 a 221.888 en 2024. Al cierre del año pasado, el total de beneficiarios del IVM —incluyendo pensiones por invalidez y sobrevivencia— ascendía a 379.189 personas.
Autoridades tienen un mes para responder
La Auditoría Interna dio un plazo de un mes para que las autoridades de la CCSS analicen los hallazgos del informe y presenten propuestas de solución de corto plazo.
Gerente de Pensiones: “El uso de la reserva es una posibilidad real”
Jaime Barrantes, gerente de Pensiones de la CCSS, reconoció la advertencia y admitió que el uso de la reserva podría materializarse este mismo año. Sin embargo, señaló que este escenario podría evitarse si el Ministerio de Hacienda cancela más de ¢56.000 millones adeudados al régimen desde 2018, cuya devolución fue ordenada por la Sala Constitucional en 2020. Con los intereses acumulados, la deuda total asciende hoy a ¢68.000 millones.
Barrantes añadió que existe otra deuda por ¢27.000 millones, lo que eleva el monto total pendiente a ¢95.000 millones. Además, mencionó que se está a la espera de un incremento del 0,5% en las cotizaciones a partir de enero de 2026, así como de la aprobación de un proyecto de ley que permitiría trasladar a la CCSS un aporte patronal del 0,25% del Banco Popular.
“Hemos insistido en la necesidad de un rebalanceo de las cotizaciones y de discutir medidas estructurales que fortalezcan el régimen en el mediano y largo plazo”, agregó Barrantes.
Por su parte, el ministro de Hacienda, Nogui Acosta Jaén, aseguró que están conscientes de la deuda y que este año se tiene presupuestado pagar los montos adeudados. También subrayó la importancia de evaluar la rentabilidad de la cartera del IVM frente a las tasas de interés actuales.
Déficit financiero creciente y uso intensivo de intereses
La Auditoría destacó que el régimen viene utilizando crecientemente los intereses de la reserva para cubrir el déficit operativo. En 2021 se usaron ¢109.000 millones de intereses; en 2024, esa cifra subió a ¢259.000 millones, mientras que los ingresos por intereses se han mantenido relativamente estables.
El informe proyecta que en 2025 los ingresos del régimen alcanzarían ¢1.902.016 millones, mientras que los gastos llegarían a ¢2.044.237 millones, generando un déficit de ¢142.221 millones incluso considerando los intereses.
Uso anticipado de la reserva podría adelantar crisis 16 años
La última Valuación Actuarial del IVM, presentada en septiembre de 2024, preveía que el régimen entraría en una fase crítica en 2035, y que no sería necesario recurrir a la reserva hasta 2041. Sin embargo, de utilizarse este año, esa proyección se adelantaría 16 años.
Desde 2020, el gasto en pensiones ha superado los ingresos. En 2024, la brecha fue de ¢216.802 millones, más del doble que en 2023. En 2022, el déficit fue de ¢80.899 millones; en 2021, de ¢62.030 millones; y en 2020, de ¢58.229 millones.
Morosidad y deuda estatal, factores agravantes
El informe también señala un aumento en la morosidad de las contribuciones sociales, que pasó de ¢711.000 millones en 2021 a ¢985.000 millones en 2024. En el mismo periodo, la deuda del Estado con el IVM creció de ¢453.000 millones a ¢734.000 millones.
La Auditoría recomendó realizar un análisis integral del régimen y definir soluciones viables para aplicar este año. A raíz del oficio CR-052-2025 de la Junta Directiva de la CCSS, emitido el 13 de marzo, se ordenó elaborar un informe sobre la deuda estatal y otro sobre el flujo de caja del IVM.
Las distintas unidades responsables del régimen tienen un mes para presentar sus propuestas, conforme lo estipulado por la Junta.





